Banco de fomento de exportaciones

Eddy Betanco Roman, Times, serif»>Opinión económica Banco de fomento de exportaciones Eddy Betanco Las oportunidades de mercado externo son muy amplias para diversos productos de Nicaragua; sin embargo, son pocos los productos que logran penetrar en esos mercados potenciales, incluso a mercados ligados al TLC. Las cifras recientes reflejan que las exportaciones se vienen reactivando, […]

Eddy Betanco

Roman, Times, serif»>Opinión económica

Banco de fomento de exportaciones


Eddy Betanco




Las oportunidades de mercado externo son muy amplias para diversos productos de Nicaragua; sin embargo, son pocos los productos que logran penetrar en esos mercados potenciales, incluso a mercados ligados al TLC.

Las cifras recientes reflejan que las exportaciones se vienen reactivando, pero a un ritmo muy lento, requiriéndose un tratamiento institucional vigoroso con capacidad de crear un ambiente atractivo a inversionistas con proyectos de exportación.

En el Plan Nacional de Desarrollo se contemplan acciones institucionales para desarrollar exportaciones; sin embargo las funciones de apoyo se encuentran dispersas en diferentes organismos; por ejemplo la ventanilla única de exportaciones que brindará diversos servicios promocionales estará adscrita al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), los representantes comerciales en el exterior se ubicarán en el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), El Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI) y APENN duplican esfuerzos, el financiamiento está ubicado en el sistema financiero, pero con escasa vinculación a programas que involucran expectativas de mercados y transferencias de tecnología.

Esta dispersión de funciones que persiguen un mismo objetivo le restan coherencia a la ejecución del programa dificultándose el desarrollo de las exportaciones, requiriéndose de una entidad que coordine las áreas de apoyo básicas para promover exportaciones, tales como el financiamiento, transferencia de tecnología, inteligencia de mercados y servicios promocionales diversos.

La transferencia de tecnología tiene que jugar un papel relevante en las funciones del nuevo organismo promotor, particularmente en proyectos de inversionistas nacionales para que adecuen su oferta exportable a la competitividad internacional. En cambio, los proyectos inversionistas extranjeros ya traen modernas tecnologías, personal gerencial altamente calificado y mercados identificados.

El nuevo organismo promotor podría operar como centro, instituto o banco de fomento de exportaciones con autonomía administrativa y financiera. Para la creación y operaciones del banco los recursos podrían provenir alternativamente de las siguientes fuentes: organismos financieros internacionales, países cooperantes, Gobierno de Nicaragua (fondos que se generan por la condonación de la deuda externa, recursos de la cuenta del milenio, ahorros de los asegurados INSS que se depositarán en las administradoras de fondos de pensiones, transferir 2.3 millones de dólares que los diputados tienen asignados anualmente para obras sociales y los 10 millones de dólares que recibirán por la privatización de Enitel), emisión de acciones para que sean adquiridas por socios de: Cadin, Upanic, Unag, Cámara de la Construcción, empresarios Pyme, etc.

Obviamente el banco no será la panacea para elevar mágicamente las exportaciones; sin embargo, con su estatus de ente coordinador del programa estaría en mejor posición, no sólo de promover y financiar exportaciones, sino de atraer flujos de capital extranjeros para los diversos proyectos. Adicionalmente se agilizaría el financiamiento de operaciones de pre y post exportación, serían más eficaces las investigaciones de mercado, serían más fluidas las transferencias de tecnología, etc., todo bajo una misma dirección.

En Nicaragua desde hace varias décadas se han venido impulsando las exportaciones no tradicionales, pero las políticas y las instituciones de apoyo han sido poco efectivas. Este objetivo sería más accesible si se incorporaran paralelamente instituciones no tradicionales. El banco de fomento de exportaciones sería una respuesta más ágil y compatible para desarrollar esta categoría de productos, incluso los tradicionales.

Desde luego, el éxito del banco no sólo dependerá de su rol como entidad coordinadora, sino también de la calidad profesional y honestidad de sus dirigentes. Nicaragua es un país con alto índice de pobreza, con tendencia a aumentar, el banco podría contribuir a elevar la calidad de vida de la población.

* El autor es economista

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