Gloria Aguilar de Chamorro
En una revista de cartelera de cines, con asombro he visto un anuncio de un bar en el que se premia en las noches de los días miércoles y jueves con la entrada gratis para “las chicas con escotes sin medida”. Así mismo tendrán gratis todo el ron, vodka y cerveza que quieran.
Es importante para los padres de familia con hijas en las edades en que se comienza a frecuentar ese tipo de lugares, estar muy al tanto de qué es lo que pasa en tales bares de Managua; estar pendientes de los días en que sus hijas frecuentan esos lugares, las amistades con quienes van y las horas a las cuales concurren.
Los padres de familia tienen el deber de involucrarse en todas las actividades de sus hijos y seguirlas de cerca. En una familia no puede haber democracia. Y es una obligación grave cumplir con el deber de cuidar a las muchachas con todo el cuidado que su dignidad de hijas de Dios merece.
Es muy preocupante que personas sin escrúpulos manejen algunos de estos bares y que estén seduciendo a nuestras niñas, las niñas de Managua, las niñas de Nicaragua, las futuras madres del país.
En teoría y legalmente se debería exigir una mayoría de edad para que los jóvenes entren a bares y discotecas. Del mismo modo se debería exigir documentos que demuestren la mayoría de edad para venderles licor a los muchachos, lo cual tampoco se cumple.
Supongamos el caso de que las muchachas no tengan padres de familia preocupados o personas mayores que las puedan orientar; podemos asumir que en su mayoría son muchachas inteligentes como para comprender que su persona no vale unos cuantos córdobas o tragos, para exhibirse como mercadería barata y de mala calidad.
Toda muchacha debe entender que tiene el potencial de vestirse bien: bonita, joven, elegante y moderna; ser alegre, divertida y disfrutar con sus amigos en un ambiente sano.
Cuidando estos detalles se evitarán muchos problemas de los cuales pueden arrepentirse más adelante.
En la misma revista que aludo arriba vi un anuncio del documental De niña a madre. Irónico, ¿no? Aunque no he visto ese documental sí leí un pequeño reportaje sobre el mismo, y si bien no es ese el caso el de las niñas de la película, sí pudiera llevarlas a exponerse a faltas de respeto, a abusar del alcohol, a perder el control de sí mismas, y a abusos de todo tipo.
Hoy en día se habla mucho de los derechos de las mujeres. Comencemos a cuidarnos y respetarnos a nosotras mismas y luego podremos exigir de los demás el respeto que nos merecemos.
La autora es ama de casa.