Moisés Martínez y Mario Moncada
A pesar de haber llegado ayer a los primeros acuerdos con el Gobierno, los transportistas mantienen su amenaza de paro para el lunes y aceptaron esperar las gestiones que el presidente, Enrique Bolaños, realizará ante los gobiernos de otros países a fin de obtener un precio preferencial para la compra del petróleo.
Los principales dirigentes del transporte urbano colectivo, interurbano, selectivo (taxi) y de carga, también acordaron esperar los avances de las negociaciones de hoy y será hasta mañana que decidirán si se irán a huelga a inicios de la semana próxima.
El primer acuerdo previo fue la formación de comisiones técnicas integradas por especialistas de ambos sectores, para discutir las soluciones para enfrentar la tendencia alcista de los combustibles.
El presidente Bolaños negociará ante los gobiernos de México, Venezuela y Libia un precio preferencial para la compra de petróleo, para beneficiar al sector transporte, lo cual es parte de los acuerdos alcanzados ayer.
El Gobierno elaborará, junto a las compañías petroleras que operan en el país, un plan para compartir costos y esto se traduzca en una reducción en el precio de los derivados del petróleo.
También se discutirán propuestas de ajuste tarifario que no afecten a los sectores populares, a través de modalidades de un transporte diferenciado por la calidad del servicio brindado a los usuarios en las modalidades urbanos e interurbanos.
El último punto acordado es la revisión de los mecanismos de exoneraciones fiscales a que tienen derecho las cooperativas de transporte.
A SEGUNDO PLANO
La principal exigencia que han mantenido los transportistas es que este gremio fuese beneficiado con una reducción a 20 centavos de dólar del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), súbitamente pasó a un segundo plano ante la posibilidad de que el Gobierno proponga alternativas que los satisfagan.
“Nos hemos enfocado que la solución era la reducción del impuesto, pero es una solución lo que buscamos y si la solución se encuentra no necesariamente reduciendo el impuesto, pues no vamos a aferrarnos a reducir el impuesto, pero es la comisión técnica la que contemplará la posibilidad de reducir parcialmente o no el impuesto”, declaró Rafael Quinto, directivo de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo (Urecootraco).
En ese sentido, el representante en Nicaragua del Fondo Monetario Internacional (FMI), Luis Breuer, dejó claro que no se pueden reducir los impuestos, debido al déficit fiscal que alcanza los cinco mil millones de córdobas.
“Hablar de un relajamiento de la política fiscal, siendo un aumento muy fuerte de los gastos o una reducción en los ingresos, para nosotros no sería en este momento muy prudente, ya que la principal vulnerabilidad de la economía nicaragüense está en sus finanzas publicas”, advirtió.
Pero indicó que “la situación de las finanzas públicas en Nicaragua, si bien ha mejorado bastante en los últimos dos años, todavía es muy frágil y está siendo financiado en gran medida con recursos concesionales del exterior”.
(Con la colaboración de Carlos Larios).