- De forma sorpresiva cuatro sujetos armados de pistolas irrumpieron en una distribuidora de pinturas
- Entre los afectados están dos clientes del local que también fueron despojados de sus pertenencias
Elízabeth Romero
“¡Este es un asalto, tírense todos al suelo!”, fue la advertencia que recibieron las personas que se encontraban en el interior de la distribuidora de pinturas automotrices Justo José Áreas, al mismo tiempo que escucharon cuando el desconocido cargaba su arma de fuego en forma amenazante.
En el negocio, ubicado en el barrio Rigoberto López Pérez, antes Campo Bruce, se encontraban seis personas, entre ellas dos clientes que llegaron a la distribuidora a comprar y fueron despojados de sus pertenencias. El monto de lo robado asciende a unos 140 mil córdobas.
Mientras el extraño les advertía que no hicieran ningún movimiento porque les podría costar la vida, otros tres de sus acompañantes incursionaban al local y procedieron a despojarles de sus pertenencias. Los ladrones llegaron unos minutos antes del cierre de la distribuidora, relató Justo José Áreas Fonseca, propietario del local. “Estaban dispuestos a todo”, agregó.
El propietario del local denunció en el Distrito Cuatro de la Policía, que uno de los ladrones primero le reventó una pulsera de oro de cinco kilates, valorada en 1,600 córdobas, un anillo de oro de seis kilates valorado en 1,700 córdobas, después el mismo sujeto procedió a sacarle la billetera en cuyo interior guardaba 800 dólares en efectivo.
Posteriormente los desconocidos se dirigieron a la caja donde se encontraba el dinero, de donde sacaron 12 mil córdobas en efectivo y un revólver marca Taurus, valorado en 3,300 córdobas.
Áreas estima que a él le robaron alrededor de 20 mil córdobas. Y así fueron despojando a todos los presentes de todo lo que portaban, en medio de las amenazas que hacían a sus víctimas.
CLINTES ASALTADOS
Al momento en que los ladrones permanecían en el establecimiento llegó un cliente a comprar una libra de soldadura y uno de los hombres lo lanzó al piso.
Después llegó otra persona y preguntó “¿Está Justo?”, a quien uno de los desconocidos le respondió con otra pregunta “¿En qué le podemos atender?”, para conseguir que ingresara al local, conminarle a que no se moviera y lanzarlo también al piso.
Al último cliente, Justo José Áreas lo identificó como Wilfredo Blanco Muñoz, quien se dedica a la venta y compra de vehículos, a quien al igual que al resto de presentes lo despojaron de todas sus pertenencias.
Dijo que éste último fue despojado de muchas pertenencias de valor. Incluido su carro Toyota, placas 254-555, que había estacionado cerca de la distribuidora, el cual utilizaron para huir del sitio y que posteriormente fue abandonado a unas tres cuadras del lugar del asalto, y de donde, según testigos, los ladrones huyeron en un taxi azul.
SIN PISTAS
Hasta ayer la Policía no contaba con pistas que les llevaran a identificar a los sujetos que cometieron el asalto, pese que al sitio acudieron sin cubrirse los rostros.