Al pasar de los años

Uriel Argüello Pasos*

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Al pasar de los años


Uriel Argüello Pasos*




Recientemente (5 abril), en el restaurante Intermezzo del Bosque de Managua se realizó una reunión para dejar marcada toda una generación: familia, amor, agradecimiento y conocimiento de nuestros ancestros, y así saber de dónde venimos, quiénes somos y averiguar si es posible hacia dónde vamos.

Gracias al doctor Gilberto Cuadra Lacayo, a su esposa Mary de Cuadra, a su hijo del mismo nombre y a su tía Amalia de Guzmán, degustamos el agradable sabor del cariño familiar en una reunión de más de 200 personas, todos derivados de la rama de once hermanos Cuadra, las que han sido páginas en la historia de este país.

En estos tiempos modernos y mercantilistas, ¿quién costea una reunión así? Sólo el vecino, pero éste tiene muchos años de ausencia.

La familia, o mejor dicho, mi familia Cuadra Lacayo dio este toque de alimento espiritual con vino material y música intangible recordando los años de ayer. Las polvorientas calles de La Gran Sultana, la primera en América en 1524, retornaron el corazón del sentimiento. El ayer se hizo presente, la mayoría desandamos lo andado en tiempo y distancia y volvimos al juego del yoyo, al alumbrado con candelas, cuando don Martín Benard apagaba las velitas de las calles. Las quiebra plata de los postes de luz dando el mínimo poder de su alumbrado, y al máximo la luz del recibo. Fue así que en ese Granada de entonces nacimos la mayoría de los presentes en la fiesta. ¡Qué tiempos aquéllos!

Don José Joaquín Cuadra presentó la cronología de nuestra familia y supimos con claridad que venimos de doña Virginia Pasos y don Joaquín Cuadra, ya que estos Cuadra Pasos tiene cada uno una historia definida y una familia bien fundamentada en todos los aspectos: moral, intelectual y religioso, trilogía que caracteriza a este sector granadino que con este proceder forma el ceibo de nuestra historia, la fortalece y legó a su descendencia los genes más preciados que corren por sus venas. Todo ello forzado por los patrones de conducta que nos pusieron en la infancia, lo cual modifica al ser, herencia adquirida.

Después de detallar algunas características de la familia y con el objetivo de dejar constancia de estas verdades poco encontradas en la naturaleza, es ideal dejar por escrito los conceptos y resultados de este magno acontecimiento, de esta magnífica reunión en que supimos quién es quién. Ahí convivimos algunos miembros de la familia y reconocimos a otros. Estos últimos con sus sienes marcadas por los hilos de plata que determinaron: vengo del ayer. ¡Qué lindo panorama!

Todo ello es un recuerdo que queda en la memoria, pero lo ideal es tenerlo tranquilo. Por esta razón pedí a la concurrencia editar un folleto con la cronología, fotografías y datos de esos once que lograron crear, cuidar a toda una numerosa descendencia, recapitulando de alguno de ellos artículos y comentario de interés para esta memorable y distinguida familia. Y digo distinguida por sus múltiples cualidades que a la mayoría caracteriza, y hace distinguir todos los lugares donde transita, y así poder guardar en el balcón de los recuerdos este relicario escrito y comentarlo con los nietos, diciendo: ¡cómo han pasado los años!

* El autor es ingeniero

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