- No se realizó el partido contra
Costa Rica por falta de interés
de los ticos
Francisco Jarquín Soto/Enviado Especial a Liberia, Costa Rica
La Selección de Futbol de Nicaragua por ahora se quedará con ocho partidos de fogueo, pues en una actitud descortés y de poco interés de parte de los árbitros, dirigentes y hasta el encargado de la cancha de Liberia, el partido entre La Azul y Blanco y la Sub-20 de Costa Rica se suspendió por falta de condiciones en el Edgardo Baltodano.
Lo cierto es que gran parte de la mañana y la tarde de ayer también pasó lloviendo en Liberia, sin embargo de forma irresponsable la Federación de Futbol de Costa Rica, nunca les mencionaron a los nicas la posibilidad de suspender el encuentro. Siempre se mantuvo en pie el partido contra los ticos.
Los nacionales todavía salieron a eso de las 12:45 del Hotel Hacienda Los Inocentes, un lugar ubicado a 78 kilómetros del Edgardo Baltodano, mientras los ticos se quedaron en ese mismo albergue, supuestamente para salir más tarde.
Lo que más despertó la inquietud del técnico Maurizio Battistini y su asistente Mauricio Cruz, es que faltaban un poco menos de diez minutos para las 3:00 p.m., hora en que estaba previsto a comenzar el desafío, y el conjunto tico no daba señales de vida.
PURAS MENTIRAS
El colmo del asunto es que nadie, ni árbitros, tampoco el delegado por la federación, Gustavo Mora, y menos la delegación de Nicaragua, tenía la menor idea de por qué los anfitriones no se habían presentado al estadio.
El árbitro que estaba designado como central, Alberto Roján, comenzó a comunicarse con las oficinas de la federación y les dijo que estaban bajo un torrencial aguacero; cosa que no era cierto, que estaba la cancha con 10 centímetros de agua, que también era una exageración, y que por lo tanto no debía haber partido. Allí se decidió, con varias mentiras, el destino del encuentro.
Siempre hubo una indisposición total por el encuentro, y peor aún con la ausencia de los ticos que se aparecieron a las 3:15 p.m., ya con la decisión de no jugar porque la federación así se lo había ordenado al técnico Carlos Watson.
NO SE HARÁ
Carlos Watson se mostró muy apenado por la situación y se dispensó con los técnicos de La Azul y Blanco, porque no había sido su culpa la decisión de no jugar.
“Nosotros queríamos jugar pero nos dijeron que no se podía”, comentaba Watson mientras observaba el terreno que estaba en algunas partes con agua pero no con la cantidad que dijo el árbitro central.
La cancha tenía el césped muy grande y sin rayar. Como dijeron algunos dirigentes del club deportivo Liberia de Primera División de Costa Rica, el terreno estaba abandonado, lo que muestra el verdadero interés que se tenía por este encuentro.
Los ticos se fueron a San José, descartando la posibilidad de efectuar hoy el juego, y los nicas se trasladaron a la Hacienda Los Inocentes, de donde saldrán hoy después de una sesión de entrenamiento por la mañana.