Douglas Carcache
El pesimismo se ha apoderado de los nicaragüenses y pocos confían en que la situación del país mejore durante el próximo año, en asuntos como el desempleo y la pobreza, lo que más preocupa a la ciudadanía, indica la última encuesta de la empresa M&R.
Este reflejo de la opinión pública de Nicaragua surge en momentos en que el presidente de la República, Enrique Bolaños, anuncia que comenzará a erradicar el desempleo en el país. Sin embargo, parece que la mayoría de nicaragüenses ya le creen poco a Bolaños, quien a finales de 2003 prometió inversiones enormes que han arrancado mal, como la construcción de una nueva carretera a las ciudades turísticas de Masaya y Granada.
Según la encuesta, el 44 por ciento de los ciudadanos ven en el desempleo el problema principal del país, mientras el 29 por ciento considera que es la pobreza y el 10 por ciento la corrupción.
La desconfianza aflora porque el 80 por ciento de los consultados piensa que durante los próximos 12 meses, la situación del país se mantendrá igual o empeorará. Sólo el 16.7 por ciento cree que mejorará. Esto indica dudas sobre la gestión del gobierno de Bolaños, que no es el responsable principal del desastre económico, pero que parece poco firme a la vista de los ciudadanos.
El presidente, que va por la mitad de su gestión gubernamental, declaró ayer en LA PRENSA que no ha cumplido con el adoquinamiento de un kilómetro diario de carreteras, prometido al inicio del año, porque no había suficientes adoquines y “están montando las fábricas”, ya que la capacidad instalada sólo podía producir 12 millones y se necesitarán 44 millones.
Es una muestra de cómo los gobernantes se van de boca, prometiendo obras en determinado tiempo que a veces resulta imposible cumplir, por la capacidad limitada del país, lo que después la población valora como un engaño.
El 80 por ciento de los encuestados piensa que la situación de su familia se ha mantenido igual o ha empeorado durante los últimos 12 meses. Apenas el 16.6 por ciento estima que ha mejorado.
Según la encuesta, el 31.5 por ciento de los ciudadanos atribuyen los problemas económicos del país al ex presidente Arnoldo Alemán, quien guarda prisión por fraudes contra el Estado. Asimismo, el 23.6 responsabiliza por ello al ex presidente Daniel Ortega, quien gobernó diez años, entre 1979 y 1990, y estatizó la economía. El 18.1 por ciento culpa a Bolaños por la economía deficiente.
En las últimas semanas han salido a luz casos de ineficiencia administrativa en el Estado, que han dejado pérdidas, como la mala construcción de la carretera San Benito-San Lorenzo, donde faltó supervisión de las autoridades. También la selección equivocada de la empresa que construye la vía hacia Masaya y Granada. En conclusión, para el país es tan grave la corrupción como la negligencia de los funcionarios, porque igual le quitan bienestar a los ciudadanos.