- Realizan auditoría para conocer paradero de unos 100 mil córdobas
Carol MunguíaCORRESPONSAL / CHINANDEGA
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Investigan irregularidades en Silais de Chinandega
| Realizan auditoría para conocer paradero de unos 100 mil córdobas |
Carol Munguía
CORRESPONSAL / CHINANDEGA
Una comisión de auditoría del nivel central del Ministerio de Salud (Minsa) investiga una supuesta irregularidad en las arcas del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) de Chinandega, de donde se han perdido más de 100 mil córdobas.
Se afirma que la Policía Económica trabaja conjuntamente este supuesto caso de fraude y malversación de fondos, en el que nueve empleados del Silais están siendo investigados.
El doctor Carlos Alonso, delegado del Silais, sostuvo a LA PRENSA que efectivamente hay una “investigación abierta”, que existen algunas debilidades que deben corregirse y lacónicamente dijo que habría que esperar los resultados del trabajo de auditoría.
A VACACIONES DIRECTOR FINANCIERO
Se supo que el licenciado Erving Munguía Palacios, administrador financiero del Silais, fue enviado de vacaciones y separado del cargo mientras se revisan las cuentas, en su lugar y en sustitución suya, temporalmente ocupa el cargo la licenciada María Milagros Zapata.
Alonso al ser consultado sobre los rumores en los pasillos de hospitales y centros de salud, indicó que prefería esperar las conclusiones de las investigaciones que se llevan adelante en el Silais y que ofrecería una versión oficial de los acontecimientos en los próximos días.
Extraoficialmente se supo que las transferencias de fondos que procedían del nivel central y otros fondos de organismos no gubernamentales deben ser depositados a la cuenta bancaria, antes de ser distribuidos los gastos operativos, procedimientos que quizás no fueron cumplidos por la premura y presión de las unidades de salud, las cuales se encuentran demandando abastecimiento técnico material y pago de viáticos.
El Silais de Chinandega en más de dos oportunidades este año, enfrentó huelgas temporales de parte de los trabajadores del Centro de Erradicación de la Malaria (Cema), por incumplimiento de sus compromisos, y las autoridades resolvían prontamente estos requerimientos, ignorando de dónde se sacaban las partidas económicas.