Una deteriorada infraestructura y la falta de recursos humanos, coloca a la delegación de Policía de Corn Island, en indefensión ante la delincuencia.

Policía vulnerable

Comisionado Marlon Montano asegura que en el país falta guarnición que cuide las unidades policiales Estación policial en Corn Island sin recursos ni protección frente al incremento de la delincuencia y el narcotráfico Elízabeth Romero La vulnerabilidad en la infraestructura de muchas delegaciones policiales como Corn Island, mantiene en tensión a los efectivos policiales de […]

  • Comisionado Marlon Montano
    asegura que en el país falta guarnición que cuide las unidades policiales
  • Estación policial en Corn Island sin recursos ni protección frente al incremento de la delincuencia y el narcotráfico

Elízabeth Romero

La vulnerabilidad en la infraestructura de muchas delegaciones policiales como Corn Island, mantiene en tensión a los efectivos policiales de esa zona, quienes temen que les pase una situación similar a la ocurrida la madrugada del martes 4 de mayo, en Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), cuando cuatro oficiales fueron asesinados y otra agente herida por personas aún desconocidas.

Sus habitantes también temen que la situación de inseguridad se incremente, pues en los últimos días han ingresado a la isla, bandas delictivas presuntamente desde Puerto Cabezas, quienes encapuchados realizan atracos en la localidad.

A esto se agrega el predominio del tráfico de droga en esa isla caribeña nicaragüense, lo que ha llevado a pensar a los lugareños que los asalta barcos y asaltantes de narcotraficantes podrían estar detrás de los hechos sangrientos de Bluefields.

“Nos pone súper tensos, no hay seguridad, los patios no tienen cercos, pueden entrar por cualquier parte, las covachas no tienen puertas, por aquí pasa todo mundo, si nos descuidamos alcanzan las celdas donde están los presos”, expresa uno de los efectivos.

Hace 10 días cuatro indocumentados colombianos y un nicaragüense, que estaban detenidos, se fugaron de esas celdas. Desde afuera, extraños cortaron el hierro, levantaron el techo y sacaron a los presos, quienes posteriormente se trasladaron a la pequeña isla, pagaron para ser trasladados hasta Puerto Cabezas, conocieron las autoridades. Y aunque hay proyectos de construir una nueva delegación no se sabe cuándo será.

PATRULLAN EN ANTIGUA MOTONETA DE JEREZ

Para el jefe de Relaciones de la Policía Nacional, comisionado Marlon Montano, el problema radica en que Nicaragua no cuenta con una guarnición, como existe en toda policía a nivel mundial.

Una guarnición es un cuerpo de protección específica a las unidades policiales. En Nicaragua no existen los recursos suficientes para designarlos con ese objetivo.

En Corn Island, con una población de 9,500 habitantes, sólo hay cuatro efectivos profesionales y seis voluntarios. La única patrulla con que cuenta la delegación policial es una motoneta, la cual fue decomisada al ex director general de Ingresos, Byron Jerez.

Esto pone en serios aprietos a los oficiales a la hora de realizar una captura, pues el reo tiene que ser trasladado en medio de dos agentes.

SIN POLICÍAS

Pero lo peor, en Little Corn Island no hay delegación policial, existe un puesto policial construido por la Alcaldía local que invirtió 56 mil córdobas, pero no funciona, la Policía requiere de al menos 15 hombres para resguardar esa zona asediada por los narcotraficantes e indocumentados suramericanos.

Los policías de Corn Island, están conscientes de los comentarios de la ciudadanía, que consideran que éstos acuden de inmediato al sitio, únicamente cuando se trata de droga, no así en casos por delincuencia común.

“Prácticamente estamos manteniendo la presencia”, dijo la fuente policial.

POBREZA FOMENTA TRÁFICO DE DROGA

Orlando David Somarriba Watts, vicealcalde de Corn Island, estima que el problema de la seguridad en esa isla es muy serio, pues por la misma, “es por donde se trafica la mayor parte de la droga”, que va hacia el norte.

La situación se empeora con la difícil situación económica, ya que un 90 por ciento de la población depende de la pesca que está en decadencia. “La droga viene a ser un rubro más, de los ingresos (de las familias), esa es una cruda verdad que nadie quiere decir”, comenta el vicealcalde Somarriba.

“Insto al Presidente de la República a que le ponga más esfuerzo a la región del Atlántico, para realmente solventar el problema de la seguridad ciudadana en la región”, dijo Somarriba.

El colmo es que muchos de los lugareños ven como algo natural el tráfico de la droga, “sueñan con encontrar droga”, dijo el funcionario municipal, y hay casos de personas que acopian la droga, en tiempos en que la cocaína baja de precio, para cuando pueda alcanzar un mayor valor.

Somarriba avizora una difícil situación económica para la isla, pues además de la veda de la langosta, la matanza de Bluefields podría ahuyentar el turismo, una alternativa para el sector.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí