Luis E. Rodríguez
El reciente asesinato atroz múltiple de Bluefields es una intimidación a la sociedad nicaragüense: policías, jueces, fiscales, población, etc. El propósito es crear un estado de terror y facilitar las operaciones delictivas. Por eso escogieron cuidadosamente el objetivo.
Ahora más que nunca es válido lo que propuse hace algunos meses: que los funcionarios judiciales que llevan casos de narcos sean centralizados y sin rostro (anónimos), como en otros países, para evitar represalias contra ellos y sus familias.