Gabriel Sánchez C.
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Concurso cafetalero con bajos precios
Gabriel Sánchez C.
El martes se realizó la venta internacional de un importante lote de los mejores cafés del país a través de la Subasta Q, sin embargo, el precio recibido por los participante fue mucho menor que el obtenido por los productores costarricenses.
La Subasta Q es un mecanismo creado para que los productores de café gourmet (especial) logren obtener un mejor precio en el mercado internacional, que estipulado en la Bolsa de Valores de Nueva York.
En este concurso en el que participaron inicialmente 118 muestras de café nacional, se seleccionaron siete lotes ganadores, pero solamente cuatro de ellos pudieron ser vendidos en la subasta electrónica.
El precio obtenido por los cuatro lotes ganadores de café el martes pasado fue de 90 dólares por saco, el cual fue el mismo precio base estipulado para abrir la subasta.
En el caso de Costa Rica, los siete lotes ofrecidos en la Subasta Q fueron vendidos en su totalidad a un precio promedio de 117 cada uno, en donde el precio menor fue de 105 dólares por saco y el mayor fue de 128 dólares, por la misma cantidad de producto.
Según Gerardo León-York, encargado de Desarrollo de Mercados Alternativos para Nicaragua por el Coffee Quality Institute (CQI) lo bueno es que el café nacional obtuvo 32 mil dólares más en esta Subasta Q en comparación a los precios de la Bolsa de Nueva York, donde el precio por saco oscilaba ayer en 69.15 dólares.
Agregó que el resultado de la subasta es la muestra del primer paso que se está dando para diferenciar la calidad grano nacional.
Dijo que ahora el reto será buscar como mercadear mejor el producto nacional, porque la calidad del café es muy buena.
Dentro de los factores que León-York considera pudieron haber influido para obtener solamente los 90 dólares por saco participante es que el martes fue un día de asueto en el mercado japonés y además porque el precio internacional del producto bajó a 69 dólares.
Para el caso de los otros tres lotes de café que no pudieron ser vendidos, estos seguirán en manos de los dueños, porque en el contrato hecho se especificaba que si no se vendían en la subasta, quedarían en manos de productores y comercializadores para que ellos dispongan qué hacer.