Arlen Pérez
Pobladores que utilizan las casetas en las paradas de los buses se mostraron inconformes por el cambio de éstas, debido a que no prestan las comodidades que ofrecían las anteriores, como la protección contra el sol y la lluvia, además de asientos amplios.
“A mí me gustaban las otras casetas porque eran más amplias, más grandes. Éstas son más incómodas, los asientos son pequeños y la gente se resbala, además uno no se puede recostar”, dijo Yanilda Sevilla, quien se dedica a atender una pulpería.
Nelly González, estudiante universitaria, dijo que no debieron quitar las antiguas casetas porque la población no tenía la culpa de que algunos las utilizaran para poner puestos o para dormir en ellas. “Uno se moja esperando un bus y a la alcaldía no le interesa la población, sólo que le paguen por los anuncios publicitarios”, añadió.
Miguel Mayorga, estudiante de Ingeniería en Computación, se encontraba esperando el bus con su hermano Leslie Mayorga en la sombra más cercana a la parada, y ambos se mostraron en desacuerdo con el cambio de casetas. “Estaban más cómodas, éstas son más pequeñas, si llueve no tenés donde meterte”, dijo Miguel.
Mayorga dijo que “nuestro país no presta las condiciones de vida, y la Alcaldía no puede esperar no dar mala imagen si no presta las condiciones. Los vendedores no se van a quitar, aunque no tengan donde refugiarse del sol y la lluvia”.
INCONFORMIDAD
El retiro de las antiguas casetas fue promovido por el Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma), lo que generó inconformidad en algunas empresas de publicidad que dudaron de la transparencia del proceso de licitación.
Cada paquete de 50 casetas que el Irtramma vende a las empresas de publicidad, tiene un valor de 150 mil dólares. La meta es instalar 600 casetas modernas en los distintos corredores de la ciudad.
El director del Irtramma, Juan José Úbeda, explicó que las antiguas casetas fueron desmanteladas porque eran utilizadas como puestos de venta, para dormir y para actividades que no eran propiamente la espera de buses. Además que considera que las instalaron ilegalmente, pues no aportaron impuestos a la comuna.