Ahogado en piscina de la Fuerza Aérea

Fátima Tórrez González/Especial para LA PRENSA Roman, Times, serif»> Ahogado en piscina de la Fuerza Aérea Fátima Tórrez González/Especial para LA PRENSA Lo que parecía ser una mañana refrescante, resultó ser el último chapuzón para Máxiel Antonio García Espinosa, de 28 años, quien falleció la mañana de ayer en la piscina de la Fuerza Aérea […]

Fátima Tórrez González/Especial para LA PRENSA

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Ahogado en piscina de la Fuerza Aérea


Fátima Tórrez González/Especial para LA PRENSA




Lo que parecía ser una mañana refrescante, resultó ser el último chapuzón para Máxiel Antonio García Espinosa, de 28 años, quien falleció la mañana de ayer en la piscina de la Fuerza Aérea del Ejército, a donde había llegado en compañía de Verónica Celina Maltez, de 17 años.

El joven era originario de Posoltega, a donde fueron trasladados sus restos, para darle cristiana sepultura. García Espinosa se desempeñaba como cargador de maletas en el Aeropuerto Internacional de Managua y tenía media hora de haber ingresado al centro recreativo, donde la entrada cuesta 25 córdobas por persona.

ASFIXIA MECANICA

Las autoridades del Distrito Seis de la Policía se hicieron presentes al igual que un equipo del Instituto de Medicina Legal. El subinspector Carlos Cabrera señaló que no se explica cómo fue el deceso de García Espinosa, porque la profundidad donde encontraron el cuerpo sin vida era de un metro.

“El agua le llegaba a la cintura donde encontramos el cuerpo, aunque la piscina tiene una profundidad máxima de tres metros. Según algunos testigos, él estuvo nadando y se cruzaba la piscina de extremo a extremo, por lo que esperaremos los resultados de Medicina Legal”, manifestó el oficial.

Familiares del joven se presentaron en horas de la tarde de ayer, al Instituto de Medicina Legal a retirar el cuerpo. El médico forense determinó que la causa directa de la muerte fue un endema pulmonar, es decir una asfixia mecánica debido supuestamente a la falta de resistencia al nadar, lo que produjo que el joven tragara demasiada agua y falleciera en un lugar poco profundo.

Maltez manifestó que no se dio cuenta del momento que el joven falleció. “No me di cuenta, yo estaba viendo a unos niños bañarse, cuando me vinieron a avisar que él (García Espinosa) estaba en el fondo de la piscina”, manifestó Maltez, habitante del barrio San Judas, del Colegio Panamá dos cuadras arriba.

Según la acompañante, el joven no estaba bajo los efectos del alcohol, “él no fuma ni bebe, es evangélico, asistía a una iglesia en San Judas; es soltero, pero tiene un niño de cinco años”, dijo la joven.

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