Ambas páginas forman parte de la carta que el ex director general del Banco Uno envió al ex superintendente de Bancos, Noel Sacasa, confirmando la existencia de irregularidades en créditos al Grupo Montelimar, y las medidas para su corrección.

Banco Uno reconoció anomalías en créditos

Adolfo Argüello, ex director general del banco, admitió en carta enviada a la Superintendencia de Bancos, las “irregularidades” en el otorgamiento de créditos Ex vicegerente general y ejecutivo de crédito fueron destituidos por admitir créditos irregulares Jorge Loáisiga Mayorga Una carta del entonces director general del Banco de la Exportación, hoy Banco Uno, Adolfo Argüello […]

  • Adolfo Argüello, ex director general del banco, admitió en carta enviada a la Superintendencia de Bancos,
    las “irregularidades” en el
    otorgamiento de créditos
  • Ex vicegerente general y ejecutivo de crédito fueron destituidos por admitir créditos irregulares

Jorge Loáisiga Mayorga

Una carta del entonces director general del Banco de la Exportación, hoy Banco Uno, Adolfo Argüello Lacayo, dirigida al entonces Superintendente de Bancos, Noel Sacasa, en febrero de 2002, revela que hubo irregularidades en el otorgamiento de créditos al Grupo Montelimar.

Narciso Mayorga y Edwin Maradiaga, denunciaron en días pasados ante la Fiscalía General de la República, que dicha institución financiera otorgó créditos “fantasmas” por el orden de los 5.9 millones de dólares, autorizó sobregiros de créditos y se trianguló créditos a través de particulares para beneficiar al Agroindustrial Montelimar S.A. (Amsa).

LA PRENSA intentó conocer la versión de la Dirección Jurídica del Banco Uno y del ex gerente general, Adolfo Argüello, pero hasta la hora de cierre de nuestra edición no habían respondido a nuestra solicitud.

En el primer caso la secretaria del director jurídico dijo que daría el recado a su jefe y devolvería la llamada, pero no lo hizo, y en el caso de Argüello le dejamos mensaje en el teléfono celular explicando nuestra inquietud, pero éste no devolvió la llamada.

En su carta, Argüello exponía a Sacasa que al 30 de agosto del 2000, Banexpo contaba con préstamos identificados como Grupo Amsa (Amsa, Benito Delgadillo, María Teresa Arévalo) por un monto 3.4 millones de dólares y que en algún momento se quedaron sin garantía.

“Motivado por sospechas en la actuación del Lic. Carlos José Sánchez R. (vicegerente general) se realizó una inspección de inventario (en el ingenio Montelimar), realizada el 30 de agosto de 2000. Esta inspección reveló que el ingenio Montelimar no contaba con ningún quintal de azúcar blanca en sus bodegas, la cual formaba parte de las garantías a favor del banco. Dicha azúcar (594,149 qq) le fue entregada a Agrosanelsa (Agropecuaria Santa Elena, vinculada a los hermanos Centeno Roque) por parte de Amsa, quedando sin fuente de pago los créditos del Grupo Amsa”, dice textualmente la carta.

Agrega la carta que: “A raíz de lo antes detallado, se inició una exhaustiva investigación y se concluyó que el Lic. Carlos José Sánchez, vicegerente general y el ingeniero Orlando Madriz, ejecutivo de crédito, habían trabajado conjuntamente, con personal del señor (Armando) Téllez (representante de Amsa), para obtener fondos adicionales a los autorizados directamente para el Grupo Amsa”.

En la misiva detalla que esos créditos, 2.2 millones de dólares, fueron tramitados por empresas vinculadas a Amsa y/o sus socios y eran depositados en la cuenta de Téllez .

También detalla un crédito por 900,827 dólares desembolsado con simple autorización del vicegerente general, utilizando nombres de terceros no relacionados con Amsa que no habían solicitado ni recibieron los fondos y que los mismos fueron acreditados a la cuenta de Téllez y para la emisión de cheques de gerencia del mismo banco para el pago de un crédito vinculado a Amsa.

CGR PIDIÓ LEVANTAR SIGILO

La Contraloría General de la República solicitó en abril del 2003 al entonces Procurador General de la República, Francisco Fiallos, que interpusiera acción judicial civil para que se levantara el sigilo bancario al Banco Uno, a fin de que la entidad fiscalizadora pudiese realizar una auditoría, tras recibir una denuncia contra el señor Noel Sacasa Cruz, Superintendente de Bancos y de otras Instituciones Financieras, por supuesta negligencia manifiesta y complicidad de acciones ilegales cometidas por el anterior Banexpo, hoy Banco Uno. Esta denuncia se acumuló a la presentada el 3 de febrero de 2003 por Narciso Mayorga Pallais, socio y representante de Sandra Rice S.A. contra el Banexpo y el superintendente Noel Sacasa Cruz.

“En nuestra oficina de Denuncia Ciudadana se ha recibido y resguarda documentación que respalda los hechos denunciados en contra del superintendente de Bancos, y conforme peritaje judicial realizado en el Banexpo, elaborado por el señor José Jiménez Figueroa, contador público autorizado, se encontraron evidencias de que las operaciones irregulares o anómalas eran del conocimiento de las autoridades superiores del banco, en el otorgamiento u autorización de ellas en el mismo momento de su ocurrencia”, dice la resolución de los contralores.

SIN RESPALDO

“Los cheques de gerencia emitidos utilizando nombres de terceras personas, únicamente cuentan con registro en sistema y sin documentación en archivos”, señalaba el entonces director general del Banco Uno, Adolfo Argüello, en la carta que envió al entonces Superintendente de Bancos.

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