- Tras 12 días de cuidados intensivos Maradona mejora notablemente
AP
BUENOS AIRES.- Diego Maradona dejó sorpresivamente el jueves la clínica donde se encontraba internado desde el 18 de abril y se recluyó en una quinta en las afueras de Buenos Aires.
Sin embargo, el “10” no recibió el alta médica sino que dejó en manos de su médico personal, Alfredo Cahe, “resolver en forma personalizada los tratamientos a seguir”, dijo la clínica Suizo Argentina en un comunicado.
Ex capitán del seleccionado argentino de futbol se retiró de ese establecimiento en horas de la tarde a bordo de una camioneta roja con vidrios polarizados, en medio de un operativo cuidadosamente orquestado para despistar a la prensa y a sus seguidores que se encontraban en el lugar.
Luego se trasladó a una finca de la localidad bonaerense de general Rodríguez, a unos 60 kilómetros al oeste de la capital.
Maradona, de 43 años, había sido hospitalizado de urgencia hace 12 días con un grave cuadro cardiopulmonar.
La clínica expresó “su satisfacción por la progresiva evolución del señor Diego Maradona, respecto al cuadro clínico agudo que motivó la internación”.
A raíz de la mejora en su estado de salud “se han indicado diversos tratamientos, siendo voluntad del paciente y de su médico resolver en forma personalizada la modalidad de los mismos”, agregó.
Los médicos que lo atendieron le desearon “una progresiva recuperación y la superación definitiva de sus afecciones”, finalizó el comunicado.
Maradona había ingresado a la clínica Suizo Argentina, en el barrio norte de la capital, con un cuadro de “miocardiopatía dilatada” y una infección pulmonar causada por haber aspirado su propio vómito.
Por segunda vez, su salud volvía a ser noticia, ya que cuatro años antes –enero de 2000– había sido internado a causa de una crisis de hipertensión y arritmia cardíaca, la cual se atribuyó a su admitida adicción a las drogas.
EXITOSA CARRERA
Durante su exitosa carrera de dos décadas, Diego Armando Maradona jugó en los equipos locales Argentinos Juniors, Boca y Newell’s Old Boys, en los españoles Barcelona y Sevilla y en el Napoli de Italia, un club que usualmente peleaba los últimos lugares y al que hizo grande.
Fue capitán del seleccionado nacional que ganó el mundial de México en 1986 y el que salió segundo en Italia cuatro años después.