- El presidente y su vicepresidente comparecen hoy ante comisión que investiga la acción del Gobierno antes y después de los atentados de 2001
- Sesión será a puerta cerrada y no podrá ser grabada
Reuters, AP
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo el miércoles que él y el vicepresidente Dick Cheney están listos para responder a la comisión legislativa que analiza los ataques del 11 de septiembre sobre las medidas tomadas el día del ataque y los días previos.
Según los partidarios del gobierno, esto demuestra la intención de llegar al fondo de lo sucedido, pero según los opositores no es más que una concesión hecha a regañadientes con fines políticos.
“Deseo dar a los comisionados la oportunidad de hacernos preguntas a los dos’’, dijo Bush . El presidente opinó que la comparecencia cubrirá “lo que ocurrió ese día en particular y los hechos que condujeron a ello’’.
La sesión ayudará a la comisión a redactar un informe que “confiamos ayudará a los futuros presidentes a encarar amenazas terroristas contra este país’’, dijo Bush.
En una acción poco usual, Bush y Cheney aparecerán juntos el jueves en la mañana en la Casa Blanca ante los miembros de la comisión independiente, en un encuentro a puertas cerradas.
Bush, durante una sesión de fotografías en la oficina oval con el visitante primer ministro sueco, Goran Persson, no respondió a una pregunta acerca de por qué comparecería junto a Cheney, y por qué la Casa Blanca se había negado a que la sesión fuera transcrita.
Explicó que él y Cheney hablarán “sobre nuestro país, nuestra seguridad (…) acerca de lo que sucedió en ese día particular, qué llevó a esa situación, y espero ya entrar a esa discusión”.
ORDEN DE DERRIBAR AVIONES ¿MUY TARDE?
Un tema que puede salir a relucir tiene que ver con la orden que dio Bush para que pilotos militares derribaran aviones civiles el 11 de septiembre.
El panel, de cinco demócratas y cinco republicanos, ha estado tratando de determinar si esa orden fue girada con suficiente rapidez a los pilotos, que hubieran podido derribar un avión de pasajeros de American Airlines antes de que los secuestradores lo estrellaran contra el Pentágono.
Los demócratas dicen que la insistencia de la Casa Blanca de que Bush y Cheney aparecieran juntos ante los miembros de la comisión, elimina la posibilidad de testimonios contradictorios acerca de si el gobierno hizo todo lo que podía antes de los ataques con cuatro aviones comerciales secuestrados.
Testimonios anteriores han establecido que miembros de la inteligencia de Estados Unidos tenían conocimiento de amenazas a blancos estadounidenses de parte de la red Al Qaeda, de Osama Bin Laden.
Haciendo caso omiso de las demandas de algunos familiares de las casi 3,000 personas que murieron en los ataques del 11 de septiembre y de otros críticos que habían exigido un testimonio público, Bush y Cheney sólo admitieron presentarse ante la comisión en esos términos: conjuntamente, a puertas cerradas y sin que se transcriban los testimonios.
SIN “JURA DECIR LA VERDAD…”
Ni Bush ni Cheney testificará bajo juramento. A solicitud del gobierno, la sesión no será grabada ni estará presente un estenógrafo destinado a hacer una transcripción posterior de lo dicho. No obstante, los miembros de la comisión pueden tomar notas. Sólo se permitirá que algunos taquígrafos anoten lo que puedan. El sistema difiere en gran medida de las entrevistas grabadas que realizó la comisión con el ex presidente Bill Clinton y el ex vicepresidente Al Gore.
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