Silvia González SilesCorresponsal /Jinotega
Amigos, familiares, estudiantes de diversos centros de estudios, ex compañeros de música y personas representativas del Gobierno de Nicaragua y Estados Unidos manifestaron su solidaridad a los padres, hermanos y demás familiares del joven sargento Marvin Antonio Campos Siles, quien el pasado 18 de abril murió en la guerra de Irak.
Los restos mortales del joven jinotegano, quien hacía tres años había ingresado a las filas del U.S. Army, fueron velados en casa de sus abuelos maternos en el barrio Mauricio Altamirano en esta ciudad, donde los integrantes de la Escuela de Música le dedicaron diversas canciones en un concierto póstumo, por haber sido en vida un músico destacado.
CONDOLENCIAS DE EMBAJADORA
La Embajadora de Estados Unidos, Barbara Moore, fue una de las personas que llegó a ofrecer sus condolencias a los familiares del sargento nicaragüense muerto en Irak.
El padre del sargento, el señor Marvin Campos, se mostró agradecido por el apoyo que el Ejército les había ofrecido y dijo haber estado de acuerdo con el ingreso de su hijo al U.S. Army.
“En todo momento apoyamos a nuestro hijo, esa fue su decisión y la respetamos”, dijo Marvin Campos a la embajadora estadounidense.
Por su parte Moore, dijo que el sacrificio de los jóvenes muertos en Irak es la contribución de Estados Unidos a la paz y al progreso de Irak.
El cuerpo del joven militar fue llevado por la tarde a la Catedral San Juan, custodiado por centenares de alumnos de diversos centros de estudios, donde se ofreció una misa de cuerpo presente.
A esta Eucaristía asistió el vicepresidente José Rizo Castellón, quien dijo a LA PRENSA que la muerte de Marvin le movía muchos sentimientos “porque toda pérdida de un ser humano es valiosa, más aún tratándose de un nicaragüense y especialmente cuando es un jinotegano y de una familia reconocida”.
La misa de cuerpo presente fue presidida por el sacerdote Rudrit Sobalvarro García, quien durante la misa pidió oraciones por la paz del mundo y para que los esfuerzos que muchas veces se hacen para una guerra, sirvan para el progreso de los pueblos.