Jaime A. Pastora R.
Estamos a pocos días para que los resultados de la HIPC empiecen a dar sus frutos. El ahorro de cerca de mil 300 millones de córdobas que Nicaragua tendrá en servicio de la deuda externa con la condonación del 87 por ciento de la misma, ha abierto las puertas a otra piñata más de parte de los depredadores gubernamentales.
Los incondicionales del reo Arnoldo Alemán no descansan y se mantienen al acecho, listos a pegar el zarpazo en cualquier momento para congraciarse con él.
Una ristra de políticos están haciendo hasta lo imposible para restituirle la pensión vitalicia a Arnoldo Alemán, como un premio por haber robado con maestría inigualable.
Si los magistrados de la Sala Constitucional resuelven a favor del recurso de inconstitucionalidad restituyéndole la pensión al reo Arnoldo Alemán, se convertirían de hecho en cómplices del nuevo saqueo del erario, y déjenme decirles que el pueblo ya no soporta ni permitiría una nueva piñata y que no se atengan a tal inmunidad.
El colmo del descaro es que también pretenden restituirle la pensión vitalicia a ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia, como si estos arrogantes mal servidores trabajaban de gratis cuando fungían como magistrados.
Ya dije en otra ocasión que el endeudamiento y la tal HIPC solamente ha favorecido a los gobernantes, quienes en varias ocasiones celebraron con guareras, mariachis y gigantonas la tal condonación y ahora están buscando su respectiva recompensa.
El papel que ha desempeñado el ingeniero Bolaños en la lucha contra la corrupción ha sido el propio de un indeciso, pues él mismo incluyó las pensiones en la reforma al Presupuesto que envió a la Asamblea Nacional para su aprobación, pero todavía hace falta ver la actuación de los diputados: si votan a favor del pueblo o a favor de los depredadores, convirtiéndose también en cómplices del latrocinio que agobia al pueblo nicaragüense.
Es inconcebible que los mismos gobernantes acepten y pregonen en el exterior que Nicaragua es un país empobrecido, en bancarrota, en quiebra, mísero, pordiosero, arruinado, destruido, devastado, demolido, aniquilado e integrante de la lista de los países más paupérrimos de América, y ahora pretendan premiar con 142 mil córdobas mensuales a un reo que ha sido el mayor depredador que ha parido Nicaragua.
El ex Ministro de Hacienda, en lugar de orar y pedir a los diputados que no aprueben las reformas al presupuesto, dijo confiar en su aprobación, pues ya anunció el pago de pensiones vitalicias para el reo Arnoldo Alemán y para Daniel Ortega. Los nicaragüenses no tenemos ninguna obligación de pagar salario vitalicio a nadie. Si los serviles quieren congraciarse con su líder, pues que sean solamente ellos quienes aporten el dinero y no hagan uso del erario.
Hago un llamado a los diputados honestos, que ellos se deben al pueblo y no a los gobernantes. Quiero aprovechar para aclararle al señor Avil Ramírez, secretario personal del Presidente de la República, que mi frustración no es por articulista, mucho menos por mi profesión, pues vivo enteramente de ella. La frustración me la provocan tantos políticos sinvergüenzas, y a él (Ramírez) le comprendo su obligación de alabar y ensalzar la actuación de su jefe, pues claro está que de alguna forma tiene que desquitar su salario.
El autor es médico veterinario.