Edgard Rodríguez C.
Mario Holmann ha sido conocido en nuestro ambiente por la velocidad de sus piernas. Sin embargo, es la fortaleza de su bate lo que más atrae la atención en EE.UU.
Ayer disparó su tercer jonrón en la Extended League y agregó dos remolques en medio de una victoria 7-4 de la tropa de los Yanquis sobre su similar de Toronto.
Holmann se fue de 5-2. Disparó hit a la zurda y el jonrón fue por la derecha, a más de 400 pies sobre la cerca del jardín central mientras subía su promedio a .366.
“A veces me asusto, pero parece que tengo mi poquito de poder oculto”, dice Mario a LA PRENSA desde el complejo de Ligas Menores de los Yanquis en Tampas.
Mario, quien se ha robado seis bases en seis intentos, estaba proyectado para jugar en una Liga de Novatos, pero podría quedar en Clase A baja por su labor.
“Mi meta es fajarme en Clase A suave, y uno de los coaches me dijo hoy (ayer) que si sigo así (bateando bien) debo hacer el equipo en esa categoría”, agregó Mario.
HIJO DE PAPÁ
El rival que tiene Mario Holmann en segunda base, es Andre Randolph, hijo de Willie Randolph, otrora camarero y ahora coach de banco de los Yanquis de Nueva York.
El manager de Holmann es Oscar Acosta, quien fue coach de lanzadores de Chicago en los días que Oswaldo Mairena estuvo con los Cachorros.