- Para ellos el mejor día de la semana es el sábado porque el menú cambia y son atendidos con esmero
María Acuña Herrera
La alegría y entusiasmo infantil se observa en todo su esplendor cuando se acerca el sábado en el hogar de niños “Moisés” del organismo Remar. Desde hace un año, se podría decir que de forma religiosa un grupo de jovencitas del Colegio Americano utilizan su tiempo y presupuesto para llevar alegría a 31 niños que viven en este albergue, ubicado en el kilómetro 14 de la carretera a Masaya.
“El día más especial para nosotros es el sábado, porque recibimos la visita de unas muchachas que nos traen hecho el almuerzo, traen gaseosa, frutas y algunas veces nos ponen películas divertidas. No sé por qué lo hacen. Yo creo que somos especiales para ellas. A los más chiquitos les ayudan a comer y les demuestran cariño”, expreso Daniel Navarrete, de 13 años, quien junto a su hermanito Otoniel de 10 años fueron recibidos en el hogar.
En la conversación sostenida con Daniel y Otoniel todo iba de maravillas, los dos resultaron ser excelentes conversadores, pero su ánimo cambió cuando explicaron el motivo de su estadía en el albergue.
“Aquí estamos bien, me gusta el lugar porque podemos estudiar, tenemos comida y casa. El señor que anda aquí –señalando a José María Machado– es el director, pero es bien tranquilo. No es fachento como otros, nos trata igual a todos”, afirmó Otoniel.
Pero nos venimos de allá – Cúa Bocay– porque no entrábamos a clases, interrumpe inesperadamente Daniel. “Él se iba a la calle a jugar todo el día con otros chavalos y yo empecé a probar droga (marihuana). Unos chavalos más grandes que yo me enseñaron”, reconoce ruborizado y con la mirada esquiva.
ESTRENAN CANCHA
Este sábado, además de recibir la visita de las muchachas colegiales, existía otro motivo de felicidad. El estreno de la recién construida cancha techada de baloncesto y futbol gestionada por Machado ante la Alcaldía de Zaragoza, España.
“Este hogar es grande, lo que sobra es espacio para construir. Gracias a la ayuda de 30 mil dólares se hizo esta cancha, ahora los niños tendrán donde jugar cuando venga el invierno”, expresó, quien agrega que en la actualidad las principales necesidades que enfrentan estos niños es la compra de útiles escolares.
REMAR EN NICARAGUA
En el hogar ‘Moisés’ viven 31 niños entre las edades de 6 a 15 años Rehabilitación para Marginados (Remar), nace en España hace 22 años, pero en Nicaragua se instaló en 1992. En la actualidad cuenta con 8 centros en las ciudades de Masaya, Managua, Matagalpa, Masatepe y Tipitapa.
“Nunca habíamos trabajado con niños. Nuestra modalidad de trabajo era con adultos, pero al llegar a Nicaragua reconsideramos al ver la situación de miles de niños en las calles, inhalando pegas. MiFamilia estaba interesada en ubicar a pequeños en nuestros albergues y así empezamos a diversificar nuestra atención”, explicó José María Machado, director del centro.
UNA VIDA CON REMAR
José María Machado, es uno de los miles de jóvenes que ingresaron a Remar, cuando esta organización sólo existía en España. “Yo empecé a drogarme a la edad de 17 años, fue hasta que cumplí los 26 años, que sentí la necesidad de cambiar mi vida. Y sí que lo hice. Cuando llegué a las oficinas, la mujer que llenó mi ficha personal, años después se convirtió en mi esposa. Ahora tenemos tres hijos y decidimos consagrar nuestro tiempo y vida a ayudar a otros”, aseguró Machado.