Iván Javier Vivas, denunció a su sobrino y a otros amigos por la golpiza recibida.

Salvaje paliza por negar posada

Iván Javier Vivas recibió una andanada de golpes de parte de unos amigos y sobrino Elízabeth Romero Una salvaje paliza le propinaron tres individuos a un hombre de oficio taxista, en respuesta a su negativa de dejarles dormir en su casa, ubicada en el barrio La Primavera, de Managua. Iván Javier Vivas, de 38 años, […]

  • Iván Javier Vivas recibió una andanada de golpes de parte de unos amigos y sobrino

Elízabeth Romero

Una salvaje paliza le propinaron tres individuos a un hombre de oficio taxista, en respuesta a su negativa de dejarles dormir en su casa, ubicada en el barrio La Primavera, de Managua.

Iván Javier Vivas, de 38 años, con el rostro desfigurado, acudió al Distrito Seis de la Policía, a denunciar a su sobrino, Norman Blandón López, de 22 años, quien supuestamente le propinó la golpiza junto a sus amigos.

Vivas adujo que la causa de la golpiza recibida fue “por negarles la posada”, adujo. Blandón habría llegado a la casa junto a dos amigos, a quienes Vivas identificó como Jonathan López e Iván García, este último conocido con el apodo de “El Peluche”, quienes después de consumir licor, junto al dueño de casa, pretendieron quedarse a dormir la borrachera en su hogar.

LO ATACARON CON UN GARROTE

El dueño de casa se negó, y le pidió a sus visitantes que se retiraran; lo que López y sus amigos hicieron a eso de las 2:00 a.m., pero, minutos después, según el denunciante, irrumpieron en la vivienda, llegaron hasta su cuarto donde dormía y le atacaron con un garrote.

El golpe fue tan fuerte en la cara, según Vivas, que lo tiró al suelo. “Cuando me quiero levantar me agarran a patadas”, relató el afectado.

“Uno no sabe quién lo va a fregar, si el de la calle o el de la casa”, lamentó el vapuleado mientras mostraba las huellas dejadas por la goles recibidos en diferentes partes del cuerpo.

Posteriormente el hombre pidió ayuda a un vecino y fue conducido al Hospital Alemán-Nicaragüense.

El ojo izquierdo del agredido lucía completamente cerrado, a causa de la inflamación ocasionada por los golpes. El hombre fue remitido al Instituto de Medicina Legal. Vivas manifestó su temor por las consecuencias que pueda tener la golpiza en el rostro, sobre todo en su ojo izquierdo.

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