El socio natural

Douglas Carcache

Mientras los presidentes Enrique Bolaños y Abel Pachecho discutían por un voto en la Organización de Estados Americanos (OEA), otros nicaragüenses y costarricenses debatían cómo progresar juntos y proteger recursos naturales que benefician a los dos países.

Pude presenciar en Ciudad Quesada una reunión de biólogos, agrónomos y sociólogos, entre otros profesionales de Nicaragua y Costa Rica, donde las discusiones giraron alrededor de cómo proteger el lago Cocibolca y el río San Juan, dos fuentes de agua inmensas en territorio nicaragüense.

Si uno desconoce los enredijos del medio ambiente, lo primero que se pregunta es qué le importa a Costa Rica lo que le suceda al Cocibolca y al San Juan, si están en tierras ajenas; pero después de escuchar a los especialistas uno va cayendo en la conclusión de que los territorios de ambos países están unidos como dedos de una misma mano.

La cuenca del río San Juan, o sea el territorio que lo abastece de agua, se extiende más allá de la frontera nicaragüense y abarca 16 cantones o municipios costarricenses, de donde se desprenden varios ríos tributarios y a donde penetra parte del San Juan, cuando se bifurca cerca de la desembocadura en el Mar Caribe, creando el río Colorado.

Eso indica que cualquier deterioro ambiental, en el norte de Costa Rica o en el sur de Nicaragua, afecta al lago Cocibolca y al río San Juan, con consecuencias para los habitantes cercanos a la frontera en los dos países.

La contaminación ya existe y la basura llega al río de los dos lados. Incluso “es usual que el río Colorado transporte más sedimentos que el río San Juan”, dijo en el foro la doctora Sandra León, de la Universidad Nacional de Costa Rica.

Carlos Echeverría, encargado de la cooperación internacional en la Cancillería de Costa Rica, salió de la reunión convencido de que a los ticos les convienen los nicas más como socios que como mano de obra.

“Un vecino rico, desarrollado, es mejor socio comercial que uno pobre”, me dijo, cuando me explicaba por qué para Costa Rica es importante el desarrollo de la ciudad nicaragüense de San Carlos, situada donde nace el río San Juan.

Es más importante que la ciudad costarricense de Los Chiles, insistió. Claro, es que hay una afluencia de turistas constante en el norte de Costa Rica, que gustarían de navegar por el San Juan y pernoctar en San Carlos, pero ésta es una ciudad sin hoteles de buena calidad y con mucha suciedad.

Ambos países esperan una inversión pública mayor de 100 millones de dólares, para darle vuelta a la frontera con nuevas infraestructuras viales y sanitarias en el corredor fronterizo de Nicaragua, que también atraería inversiones privadas.

Me parece más interesante pensar en eso ahora, que gastar el tiempo en un pleito por si Nicaragua le da o no el voto al ex Presidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, para que dirija la OEA.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí