Luis Felipe Palacios
La bancada del opositor Frente Sandinista, FSLN, respaldó ayer la resolución aprobada por el Parlamento, de apoyar al presidente Enrique Bolaños en una eventual decisión de reducir gradualmente los misiles antiaéreos SAM-7, siempre y cuando sea en el marco del balance razonable de fuerzas y equilibrio militar en Centroamérica.
El diputado José Figueroa, miembro de la Comisión de Defensa y Gobernación, destacó que la resolución contiene “tres elementos positivos”, entre ellos que los cohetes portátiles SAM-7 no serán destruidos de forma unilateral.
“Respaldamos esos tres elementos que vemos positivos, que se respetan en esa resolución, que son el balance razonable de fuerzas, el equilibrio militar en Centroamérica, y que no se trata de un desarme unilateral por parte de Nicaragua”, subrayó.
Figueroa reiteró que cualquier iniciativa de reducir los SAM-7, debe darse en el marco del balance razonable de fuerzas en la región y no de forma unilateral: “Es decir, que en la medida en que otros (países) vayan deshaciéndose o destruyendo sus armas defensivas, nosotros también lo podemos ir haciendo, pero no debilitando la defensa de Nicaragua ni debilitando la defensa nacional”, agregó.
CUESTIÓN DE FORMA
En lo que no está de acuerdo la bancada sandinista, según Figueroa, es con el “procedimiento y con la forma en cómo se da esta resolución, porque quienes la trajeron a Nicaragua, fueron dos emisarios norteamericanos que son Colin Powell y Dan Fisk, que se la propusieron al Gobierno de Nicaragua y la conversaron con la jefatura del Ejército de Nicaragua”.
“No nace como producto de un esfuerzo nacional, nace como producto de una iniciativa de un país extranjero, incluso hay una declaración hasta de un general del Ejército, que era una señal de buena voluntad con el Gobierno de Estados Unidos, cuando las señales de buena voluntad tienen que ser primero con el pueblo de Nicaragua y después con otros interesados en este tema”, criticó.
Asimismo, Figueroa cuestionó que la resolución no fue compartida con las demás bancadas del Parlamento, sino que se hizo “misteriosamente, no sé con quién y ni siquiera se pasó en el ademdum, lo cual me parece totalmente irregular; entonces, se aprobó como una forma de congraciarse primero con estos emisarios extranjeros, y segundo con el presidente Bolaños”.
CONSENSO MILITAR
El coronel Adolfo Zepeda, vocero del Ejército de Nicaragua, manifestó que desde octubre del año pasado, cuando el secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, visitó Managua y expresó la preocupación de su país por los SAM-7, la institución militar planteó que estaba de acuerdo con destruir “algunos” de los misiles antiaéreos, sin menoscabo de la defensa nacional.
Desde esa fecha, aseguró Zepeda, el Ejército de Nicaragua viene trabajando en el tema, por lo que garantizó que la resolución aprobada por el Parlamento cuenta con el consenso del alto mando militar.
Con respecto a la crítica sandinista de que la resolución nació para congraciarse con Estados Unidos, el portavoz militar dijo respetar “la posición de los distintos partidos políticos”, y más bien observó que el proceso de reducción de los SAM-7 abona en el esfuerzo del balance razonable de fuerzas a nivel regional y no afecta en ningún grado la defensa nicaragüense.