- Edil de Somotillo y delegado
de Gobernación presumen que
obras hondureñas están en
territorio nicaragüense
Carol MunguíaCORRESPONSAL/CHINANDEGA
El alcalde del municipio de Somotillo inició una investigación para determinar si las obras de amurallamiento del río Negro, que realiza el Gobierno hondureño, se sitúan dentro de los límites de ese municipio de suelo nicaragüense.
La inquietud del edil norteño se originó porque un GPS (Sistema de Posicionamiento Global) entregado a la municipalidad para el reordenamiento territorial, indica que el lugar donde se ejecutan las obras del Gobierno hondureño están en territorio nacional.
“Yo marco las coordenadas proporcionadas por el Ineter (Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales) y el GPS me indica que estamos en tierra nicaragüense, perteneciente a mi municipio”, dijo el edil.
Tales declaraciones, las proporcionó después de la visita de una comisión interinstitucional del Gobierno, que investiga las denuncias de líderes norteños, sobre la suerte que corren con la desviación del caudal del río.
El delegado del Ministerio de Gobernación en Chinandega, Alberto Avilés Sosa, quien recibió varias veces a la delegación de campesinos que denuncian los trabajos del Gobierno hondureño, indicó que aparentemente estas tierras pertenecen al territorio nicaragüense.
“Según mis propias investigaciones, las tierras de Palo Grande están reinscritas a partir del 5 de julio de 1996, en la Sección de Derechos Reales del Libro de Propiedad en Chinandega, bajo certificado catastral 270100, pasaron a ser parte del Estado de Nicaragua con el número 11,944, asiento 4, folios 48, 49 y 50, de las que se ignora fueron o no indemnizadas a su dueña, doña Lila Lacayo de Montealegre, donde se indica, se construyen las obras hondureñas”, dijo el delegado de Gobernación.
“Sería bueno que el Ineter aclare los límites nicaragüenses, pues pareciera, de acuerdo al testimonio de los campesinos y los datos del Registro de la Propiedad, que yo investigué, que estamos hablando del mismo territorio, que según los libros en Chinandega afirman que es una extensión de 3,119 manzanas”, sostuvo.
CAMPESINOS ACUSAN AL GOBIERNO DE INDIFERENTE
“Si el Gobierno quiere regalar las tierras nicaragüenses, que lo haga, pero que no nos perjudique más, dijo Marcos Ruiz, líder de la comunidad de Palo Grande, afirmando que llevan tres meses sin extraer agua de los pozos excavados a mano.
Los pobladores de seis comunidades, indican que es cierto que los ríos del Pacífico se secan en el verano, “sin embargo, nosotros que somos los que vivimos aquí sabemos que siempre hubo cuerpos de agua donde el ganado podía aguar y las mujeres podían lavar”, expresó Ruiz.
El Gobierno de Nicaragua tendrá en una semana más una conclusión de las valoraciones del equipo técnico, fecha que coincide con el plazo que dan los campesinos para conocer una respuesta a su problema, del que amenazan con realizar protestas en la carretera y en Managua.
La cuenca hidrográfica del río Negro tiene más de dos mil kilómetros cuadrados de extensión.