Rolando Brenes [email protected]
La electricidad es una de las formas de energía más utilizadas. Casi todas nuestras actividades están vinculadas con su uso. Pero todo lo que ofrece grandes virtudes esconde inconvenientes. Los últimos accidentes eléctricos acaecidos en el país y en los que perecieron electrocutados el niño Carlos Alberto Morales Rodríguez, de tan sólo tres años de edad, el obrero Francisco Largaespada Centeno y la niña Esther Villarreal Flores, de 12 años, son algunos ejemplos de accidentes cuya causa radica en el descuido de las normas de seguridad.
Hoy en día se presentan riesgos de accidentes eléctricos para las personas, bienes y animales domésticos como consecuencia de una infraestructura inadecuada en las viviendas, conexiones en mal estado, alambres eléctricos sin protección, utilización inapropiada de los cables eléctricos, fallas técnicas y humanas, falta de prevención, exceso de confianza, imprudencia e ignorancia.
Los titulares de los periódicos, radio y televisión hacen eco de estos sucesos que lamentablemente cada día son más frecuentes. Las estadísticas de la Dirección General de Bomberos reflejan que una o dos personas mueren electrocutadas mensualmente en el país. Si bien es cierto que los accidentes eléctricos no son relativamente numerosos, como otros, presentan una elevada gravedad. Ahora bien: ¿realmente y de alguna manera pueden evitarse estas situaciones? ¿Hay algún sistema eficaz para evitarlos? Evidentemente la respuesta está en la prevención de las situaciones de riesgo en los domicilios o en las calles, evitando hacer contacto con corriente de baja o alta tensión.
La corriente eléctrica de baja tensión provoca la muerte por fibrilación ventricular del corazón —paro cardíaco—, una acción independiente de las fibras musculares cardíacas que produce una contracción que entraña la supresión inmediata de la actividad fisiológica del corazón. Al no poder circular la sangre oxigenada y en particular no llegar al cerebro, se producen lesiones cerebro-bulbares graves. Al contrario, la alta tensión lo que hace es destruir de los órganos o asfixia, debido al bloqueo del sistema nervioso, también produce quemaduras en diferentes partes del cuerpo.
En caso de accidente, ¿qué debemos hacer? El primer paso es tratar de desconectar la corriente del conductor con el cual esté en contacto. Si no se tiene éxito al intentar esto y la persona continúa recibiendo el choque, se debe romper el contacto entre ella y la fuente de electricidad, para lo cual deberá actuarse con las debidas precauciones (utilizando guantes u otro material aislante) ya que la persona energizada es un conductor eléctrico mientras está pasando por ella la corriente eléctrica.
¿Podemos evitar estas situaciones? Claro que sí. ¿Qué hay que hacer? Nada del otro mundo, sólo extremar las precauciones. Con el fin de evitar accidentes debemos revisar periódicamente la instalación eléctrica de nuestra casa para garantizar que esté en buen estado y prevenir posibles cortocircuitos que pueden causar incendios. Se deben corregir las conexiones en mal estado, interruptores defectuosos o tomacorrientes deteriorados.
Es importante asegurar los empalmes o uniones de los cables eléctricos con “tape eléctrico”, el esparadrapo o cinta adhesiva transparente u otros materiales recomendables. Apagar las luces y los electrodomésticos cuando salga de casa o vaya a dormir, porque pueden convertirse en causa de incendio. Los televisores, equipos de sonido, microondas y abanicos deben ubicarse a una distancia prudencial de la pared, para evitar el sobrecalentamiento. Ante la aparición de humo o algún olor inusual, desconéctelos inmediatamente o baje el interruptor principal.
Cuando deje de usar la plancha, aunque sea sólo por un momento, no olvide desconectarla y colocarla en un lugar seguro. Revise periódicamente los cordones y conexiones de sus aparatos electrodomésticos para asegurar que su funcionamiento es correcto y seguro, reemplace los cables eléctricos desgastados o con rajaduras.
Antes de poner a funcionar un electrodoméstico nuevo es necesario tener en cuenta la potencia eléctrica indicada por el fabricante y leer las instrucciones para el uso. Si usted efectúa reparaciones prolongadas lo más conveniente es desconectar totalmente la corriente.
Con los pequeños de la casa hay que extremar las medidas, evitando que permanezcan mucho tiempo en cualquier habitación sin la vigilancia periódica de un adulto, no dejar que jueguen con objetos metálicos (cubiertos, lapiceros, etc.) ya que éstos pueden ser el juguete perfecto para introducirlos en los tomacorrientes.
Es necesario adoptar siempre y en todo momento medidas de protección sobre los posibles riesgos eléctricos que puedan presentarse, sin embargo, hay que recordar que la electricidad es peligrosa si no se usa con precaución.
El autor es experto en seguridad pública.