José Armando Blandón Silva asegura que un miembro de la Policía Nacional, a quien sólo conoce de cara, le propinó tres balazos.

Denuncian abuso policial en Chagüitillo

Carlos Martínez Morán José Armando Blandón Silva, de 20 años, denunció en la Comisión Permanente de Derechos Humanos que sin motivo alguno fue golpeado por varios agentes policiales y luego le propinaron tres balazos. Explicó que el hecho se produjo en la comunidad de Chagüitillo, municipio de Sébaco, departamento de Matagalpa, en un operativo que […]

Carlos Martínez Morán

José Armando Blandón Silva, de 20 años, denunció en la Comisión Permanente de Derechos Humanos que sin motivo alguno fue golpeado por varios agentes policiales y luego le propinaron tres balazos.

Explicó que el hecho se produjo en la comunidad de Chagüitillo, municipio de Sébaco, departamento de Matagalpa, en un operativo que realizó la fuerza pública la noche del pasado 3 de abril, para disolver una trifulca que protagonizaba un grupo de jóvenes en una fiesta.

Según el afectado, al momento en que ocurría el incidente, trató de abandonar el local para evitar problemas, pero al salir a la calle fue interceptado por varios policías, quienes le dijeron que estaba detenido, pero como les respondió que no había motivo para eso, lo cargaron a golpes.

“Traté de explicarles que no tenía nada que ver con los que estaban peleando y que no me podían detener porque no había motivo. Entonces empezaron a golpearme con sus ‘amansalocos’ y trataron de enchacharme. Como no pudieron hacerlo, uno de ellos me apuntó con un fusil AK y me realizó varios disparos”, dijo mientras descubría su cuerpo para mostrar las tres heridas, una en el pie izquierdo, otra en la pierna y una tercera en ambos glúteos, que asegura le hicieron los impactos de las balas.

Explicó que los autores de la agresión se comportaron como si estaban bajo los efectos del alcohol, pues asegura que luego de haberle herido, realizaron varios disparos en contra de las personas que presenciaban el hecho.

“Ellos no permitían que me llevaran a un hospital y le decían a la gente que el que me levantara del suelo se metería a problemas”, dijo. Pero pese a las amenazas, los dueños del beneficio de café donde trabaja lo llevaron al hospital de Matagalpa para que recibiera atención médica.

La madre del joven, Julia Silva Laguna, manifestó que días después buscó al jefe de la unidad policial de aquella localidad para que le diera una explicación, pero éste le respondió que no había nada que arreglar, porque el herido era un prófugo de la justicia.

“Incluso cuando mi hijo se encontraba en el hospital, los policías trataron de sacarlo por la fuerza, pero gracias a los médicos que se opusieron no lo lograron. Ahora lo andan persiguiendo para meterlo preso y es por esa razón que estamos denunciando el caso ante los derechos humanos”, dijo.

El afectado aseguró no conocer los nombres de los policías que lo agredieron ni del que le realizó los disparos, pero que puede reconocerlos físicamente.

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