Roberto Pérez Solís
El vice ministro de Gobernación, Alfonso Sandino, dijo que existen más de diez “puntos ciegos”, es decir, sin vigilancia policial en las fronteras terrestres del país utilizados por delincuentes para trasladar al extranjero a niñas y adolescentes con fines de explotación sexual comercial.
Esta “ineficiencia en las fronteras”, como la llamó Sandino, ha permitido que sucedan numerosos casos como el de la joven María Isabel Andrade Rocha, originaria del departamento de Chinandega, quien regresó a Nicaragua esta semana procedente de Guatemala, hasta donde fue llevada por varios delincuentes que la obligaron a prostituirse en ese país.
“Por mencionar un ejemplo, entre el Guasaule y El Triunfo hay 14 pasos ciegos que son utilizados a diario por grupos de comerciantes o gente que no quiere hacer el trámite en migración o porque anda escondiendo una cosa”, aseguró Sandino.
URGE APROBAR REFORMAS
“Sin sanciones no hay corrección. Sin leyes adecuadas estos crímenes de explotación sexual no pueden ser castigados. No tenemos tiempo que perder. Más que nunca es necesario que las reformas al Código Penal que tipifican estos delitos, presentadas a la Asamblea Nacional sean aprobadas”, dijo el Presidente Enrique Bolaños quien asistió a la clausura del primer foro denominado: por una Nicaragua libre de explotación sexual comercial.
Como parte de la campaña de prevención del tráfico sexual de niños y adolescentes, Sandino expresó que el ministro de Gobernación Julio Vega Pasquier se ha comunicado con su homólogo guatemalteco a quien solicitó ayuda para comprobar la veracidad de un informe dado a conocer por el organismo Casa Alianza que dice que unas 60 jovencitas nicaragüenses están en ese país dedicadas a la prostitución.
SUSCRIBEN EL CÓDIGO DE CONDUCTA
Durante el primer Foro denominado: por una Nicaragua libre de explotación sexual comercial, organizado por el Ministerio de la Familia, los representantes de las Cámaras de Turismo suscribieron un código de conducta para prevenir este tipo de delitos.
“Rechazamos la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes en Nicaragua y en el mundo, y en particular en su modalidad asociada a viajes y turismo y que es en todo contraria a los objetivos intrínsicos de la actividad turística”, mencionó Miguel Romero, en representación de los empresarios de las operadoras turísticas.