- Ofensiva para capturar a clérigo rebelde podría desatar ira de mayoría religiosa chiíta
Denis GrayAP
NAYAF, IRAK.- Unos 2,500 efectivos estadounidenses, apoyados por tanques y artillería, se concentraron el martes en las afueras de Nayaf, y amenazaban con matar o capturar a un clérigo chiíta, cuya milicia ha encabezado un levantamiento en el sur de Irak.
La situación agravó los temores de un ataque estadounidense en la ciudad chiíta más sagrada en el mundo. Políticos iraquíes y ayatolás se apresuraban a negociar una solución con el clérigo integrista Moqtada al-Sadr a fin de evitar un ataque estadounidense, que encendería la ira de la mayoría chiíta en la nación y podría convertir lo que hasta ahora ha sido una revuelta limitada de una sola milicia en un alzamiento de numerosos miembros de esa rama religiosa.
El eventual ataque indignaría también a los chiítas de todo el mundo, incluso en el vecino Irán, que hasta ahora ha permanecido al margen del conflicto.
Los comandantes estadounidenses dijeron que comprenden la importancia religiosa de la ciudad, pero prometieron matar o capturar a al-Sadr. Algunos oficiales sugirieron que darían una oportunidad a las negociaciones.
“El blanco no es Nayaf. Es Moqtada al-Sadr y su milicia. Lo buscaremos y lo eliminaremos. Preferiríamos que ello no ocurriera en Nayaf o Karbala. Tenemos mucho respeto por los santuarios y por los chiítas”, dijo el general brigadier Mark Kimmitt, subjefe de operaciones militares de Estados Unidos en Irak.
Sin embargo, al-Sadr, se mostró desafiante en su oficina en Nayaf, donde no sólo es resguardado por hombres armados, sino por la cercanía del santuario principal de la ciudad, apenas a unos metros. Al-Sadr prometió que continuará con “una revolución popular” para poner fin a la ocupación estadounidense en Irak.
“Sólo temo a Alá. Estoy dispuesto a ofrendar mi sangre por este país. Sin embargo, convoco al pueblo iraquí para que no permita que mi muerte ponga fin a su rechazo hacia la ocupación”, dijo el clérigo al canal libanés de televisión Al Manar.
LOS NÚMEROS DEL HORROR
78 soldados estadounidenses han muerto en los primeros 12 días de abril, según el Ejército.
561 han salido heridos en ese período.
674 efectivos han muerto desde el inicio de la guerra, el 20 de marzo de 2003.
880 iraquíes, incluyendo centenares de civiles, han muerto en los ùltimos dìas.
4,000 a 6,000 son las bajas militares iraquíes en toda la guerra y la posguerra.
10,000 a 8,000 muertos civiles se cuentan en un año de acciones bélicas.
(Fuente: Ejèrcito de EE.UU., AP y REUTERS)