- La restricción de la Policía evitó accidentes causados por cuadraciclos en este balneario. El Marena brilló por su ausencia esta vez
Angélica Martínez R.
Pochomil, debido a su proximidad con Managua, es uno de los balnearios con más afluencia de visitantes cada año. Desde el lunes el número de buses promediaba las setenta y cinco unidades, exceptuando el sábado en que arribaron a la costa doscientos exactamente.
Según el jefe de seguridad pública de San Rafael, capitán José Junes Villalta, esto se debió a que ese día una radioemisora capitalina efectuó una fiesta que atrajo más gente de la habitual.
Debido a que esta cantidad de personas compartió la playa con unos 20 cuadraciclos se temía que los accidentes estuvieran a la orden del día. Sin embargo esto no ocurrió gracias a la constante vigilancia en las playas.
Sólo se reportó un accidente el viernes, pero fue ocasionado por imprudencia de un bañista no del conductor del cuadraciclo, según nos refirió la fuente policial.
Humberto Jiménez, quien alquilaba los vehículos, nos dijo que tenía permiso de la Policía y del Intur para operar en un radio de un kilómetro en la costa donde llega menos gente. En el caso de particulares, la Policía multó a quienes no tuvieran puesto el casco o no tuvieran permiso para manejarlo.
En cada Semana Santa, Pochomil es también el destino turístico que ha presentado, estadísticamente, el mayor número de casos delictivos y de accidentes. Este año eso cambió.
Según los socorristas lo que más se reportó en la semana fueron niños extraviados. Un total de 24, quienes fueron devueltos a su padres. También los casos de heridas provocadas por manta rayas fueron frecuentes.
El número de rajados de cabeza por botellazos o riñas fue considerablemente menor comparado con otras temporadas, ascendiendo a unos diez. Además, entre los incidentes reportados por los agentes del orden público se contaron cuatro intentos de violación y tres casos de hurto.