- Parece que el calor del verano empujó más bañistas hacia las costas de occidente: Padre Ramos, Los Zorros, Punta Caliente, Jiquilillo y Paso
Caballos hormigueaban en actividad
Angélica Martínez R.
Padre Ramos es un hermoso estero donde las familias nicaragüenses, principalmente de los departamentos de occidente, deciden pasar cada año la Semana Mayor.
La playa, ubicada a unos 168 kilómetros de la capital, asemeja un pequeño mercado debido a la gran cantidad de personas que llegan a disfrutar de esa costa. Pequeñas champas fueron improvisadas debajo de arbustos llamados “carbonillos” para protegerse del sol.
En el agua los niños chapoteaban con cierta seguridad, mientras sus padres se dedicaban a disfrutar de un merecido descanso. Pero aún en este alejado lugar se recordó con fervor religioso la pasión de nuestro Señor.
Gracias a doña Georgina Romero, apoyada por el párroco José de León Son, la devoción llegó hasta Padre Ramos. “Hace mucho tiempo aquí se realizaba este Vía Crucis, pero por una serie de circunstancias se fue perdiendo la tradición. Yo me propuse reiniciarla y espero que el próximo año más gente se una a nosotros”, relató doña Georgina.
Los veraneantes del lugar alabaron la iniciativa, porque de esa manera pudieron participar de las prácticas religiosas propias de ese día en especial sin perderse de sus vacaciones.
CRUZ ROJA SIN APOYO
Por otro lado, a pesar de que los miembros de la Cruz Roja trabajan de forma gratuita y voluntaria, sí requieren un mínimo indispensable de apoyo logístico de parte de la Alcaldía. Este año la institución no lo recibió adecuadamente.
Carlos José Solórzano, jefe de la Estación IV de la Cruz Roja en Padre Ramos, comentó que el apoyo que recibieron de la Alcaldía de El Viejo fue prácticamente nulo.
“Todos los años nos asignan un lote, nosotros nos encargamos de limpiarlo y acondicionarlo para atender a la población, llega el siguiente año y lo encontramos ocupado. Nos asignan otro y vuelve a pasar lo mismo”, dijo Solórzano.
Según él mismo, el colmo de este año fue que los colocaron en un lugar que no prestaba ninguna condición ni de ubicación ni de servicios como agua y luz. “El primer día dormimos a la intemperie y si no ha sido por una pobladora que cedió un espacio en su casa nos habríamos ido”, señaló.
MENOS INCIDENTES
En otro aspecto, hasta el día viernes en la zona que cubre de Padre Ramos a Jiquilillo la Cruz Roja sólo había reportado un ahogado en la zona de Punta Caliente. El desafortunado fue Francisco Aguirre, habitante del Barrio Isaías Gómez de esta capital.
En total fueron efectuados ocho servicios, de los cuales tres fueron rescates y el resto heridas provocadas por basura en la playa y luxaciones.
Según los socorristas, esto se debe a que este año el plan se enfocó en el rescate preventivo “nosotros hicimos énfasis en la vigilancia. Sacamos a la gente del agua si vemos que está en un sitio de peligro”, finalizó Solórzano.
LAGARTO EN COSTA AZUL
Esta playa ubicada en el municipio de Corinto, Chinandega, es una de las más visitadas en esta época de calor. Así fue hasta el Jueves Santo cuando un reptil de casi dos metros de largo —según aseguraron los que lograron verlo—, salió a tomar el sol en la costa, asustando a los presentes.
Doña Luisa Martínez, pobladora del lugar, advirtió que la existencia de este lagarto es conocida desde hace tiempo. “Él sale en las noches a comer los desperdicios que botan los restaurantes, pero nunca había salido en el día”.
Otros pobladores dijeron que las autoridades ya están notificadas de la presencia de ese animal y del peligro que representa. Sin embargo “no han hecho nada por capturarlo y tampoco dejan que nosotros lo matemos”, dijo en tono preocupado doña Luisa.
La presencia del lagarto ocasionó que el Viernes Santo, Paso Caballos tuviera el doble de visitantes que los días anteriores. No obstante, pese al gran número de personas, no hubo incidentes que lamentar.