Luis Alemán Saballos
En medio de un matorral y a una profundidad de casi 30 metros, fue localizado el cadáver en estado de descomposición del joven Roberto Hernández Velásquez, de 29 años, quien había desaparecido desde la noche del pasado Viernes Santo.
El cuerpo sin vida fue localizado por un grupo de chavalos que cazaban garrobos en los acantilados de la vuelta de Las Pilas, sobre el kilómetro 35 y medio de la carretera entre La Concepción y San Marcos, la mañana de ayer domingo.
“La última vez que lo vi con vida fue cerca de las 9:00 p.m. del Viernes Santo, él llegó al mercadito de La Concha y luego tomó hacia El Recuerdo, un gancho de caminos por el rastro viejo del pueblo”, relató don Santiago Hernández, padre del ahora occiso.
Según Hernández, su hijo andaba con sus tragos y se hacía acompañar de su amigo Manuel Sánchez, quien fue detenido por la Policía de La Concepción para ser indagado por la muerte de Hernández Velásquez.
La única información que tiene la Policía es que el ahora occiso pudo haber caído en un acantilado ubicado a la orilla derecha de la carretera, falleciendo producto de los golpes que recibió al caer.
El padre del fallecido relató que como su hijo no llegó a dormir a la casa, ubicada frente a la entrada de la hacienda San Jerónimo, en el barrio Moncada, interpuso denuncia ante la Policía.
“Lo buscamos en la Policía creyendo que estaba preso, pero no estaba, hasta ahora que lo encontramos muerto”, afirmó el señor Santiago Hernández.