En el clímax de la interpretación de la Pasión de Cristo, realizada por el grupo Tedog, Jesús es “herido” en el costado por un centurión romano.

La pasión pierde fuerzas en calles de Granada

Pitos de automóviles, música y risas irrespetuosas acompañaron la recreación de los últimos momentos de Cristo Moisés Martínez GRANADA.- Los gritos esforzados de ¡Viva el imperio romano! se ahogaban en medio de la contagiosa estrofa de ¡La negra tiene tumbaoo¡ que salía de los potentes parlantes de una camioneta negra. La caminata de El Redentor […]

  • Pitos de automóviles, música y risas irrespetuosas acompañaron la recreación de los últimos momentos de Cristo

Moisés Martínez

GRANADA.- Los gritos esforzados de ¡Viva el imperio romano! se ahogaban en medio de la contagiosa estrofa de ¡La negra tiene tumbaoo¡ que salía de los potentes parlantes de una camioneta negra.

La caminata de El Redentor hacia el Calvario imaginario tenía que ser detenida o desviada a cada momento para dar paso a un bus repleto de veraneantes o vehículos particulares que aparte de sus ansiosos pasajeros también iban atestados de hieleras, comidas, licores, toallas y trajes de baño.

En ese sentido, la recreación callejera de los últimos momentos de la vida de Jesucristo que diferentes grupos de teatro realizaron el pasado Jueves Santo por diferentes puntos de la colonial ciudad de Granada definitivamente fue opacada por el éxodo de nicaragüenses y extranjeros hacia las bellas playas ubicadas en esa parte del país.

Las calles de esta ciudad eran un claro reflejo de las dos caras de la celebración de la Semana Santa: una solemne y religiosa y otra bullanguera y desenfrenada. En cuestión de fieles, esta última es definitivamente la más popular.

“Cada año viene menos gente. Ya ves que ni siquiera respetan que viene la Judea y son los pobres actores y la gente que los acompaña la que se tiene que estar apartando porque todo el mundo viene sofocado por las calles para llegar al mar”, me comentó una señora que claramente se le nota que ya pasó los 60 años de edad.

Niños y ancianos. Ése es el grueso del poco público que observó la recreación de la Judea que realizó el grupo de teatro Texal Xalteva, compuesto en su gran mayoría por jóvenes que no superaban los 20 años, quienes en medio de la poca convocatoria, la falta de recursos y alguno que otro olvido de los diálogos, dieron su mejor esfuerzo por dar vida a uno de los momentos más dramáticos de la cristiandad.

MAYOR DRAMA, MAYOR DESORDEN

Por ese lado, la “taquilla” callejera estuvo de parte del grupo Tedog (Teatro Experimental de Obreros Granadinos)

38 años de experiencia de parte de este grupo de teatro y mucha mayor dosis de dramatismo religioso consiguieron atraer el suficiente público para incluso lograr en ocasiones desviar el constante tráfico vehicular.

Ante la notoria ausencia de agentes de la Policía, el recorrido de Cristo recreado por el grupo Tedog no sólo tuvo que enfrentar el inclemente sol de Semana Santa, sino que también el desorden provocado por la gente, que más movida por la curiosidad que por el fervor religioso prácticamente cercaba a los actores.

Éstos, sin embargo, obviaron estos inconvenientes, ya que además de la fe religiosa tenían en sus mentes las palabras de aliento que les dejó el fundador del grupo, César Corea Ortiz, exhortándolos a continuar la tradición que él inició en 1968 y que este año no pudo continuar porque hace dos meses partió de este mundo para “continuar interpretando la Judea en el cielo”, como nos dijo uno de los miembros de Tedog.

Con la crucifixión simbólica de Cristo, en un improvisado Gólgota que se instaló en las inmediaciones del cementerio de Granada, culminó otra jornada de Semana Santa para el grupo Tedog.

TRADICIÓN MODERNIZADA

Igualmente, las pláticas de muchos de los asistentes giraban en torno a que cada año menos feligreses asistían con la devoción que ameritaba la recreación de la muerte del hijo de Dios.

Como comentábamos con un colega que recorrió con nosotros la ruta seguida por el grupo Tedog, lo más probable es que la tradición se ha modernizado, y la gente en vez de asolearse y aguantar sed, prefirió quedarse en la comodidad de su hogar viendo en un DVD La pasión de Cristo, de Mel Gibson.

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