Hoy por hoy se habla de adicciones a casi cualquier cosa. Y entre los adictos, hay también aquellos que se pueden definir como compradores compulsivos, los cuales tienen una similitud enorme con el adicto a las drogas.
La persona con el problema de la adicción lo que hace es seleccionar la actitud, la actividad o el objeto que va a ser parte de su adicción.
El comprador compulsivo busca compensar necesidades no satisfechas. Según el modelo de las necesidades humanas esenciales, hay una cantidad de necesidades elementales que si no son satisfechas, son compensadas. Si las necesidades de afecto, que incluyen expresarse emocionalmente- no están satisfechas, la persona buscará compensarlas. Y hay un sinnúmero de maneras para hacerlo. Una persona que sale a un supermercado y compra un montón de cosas, probablemente tiene dentro de sí la exigencia de satisfacer alguna necesidad. Puede ser la necesidad de decidir, de tener autonomía, independencia en su vida. Y lo único que le queda por decidir es lo que va a comprar. También puede ser necesidad de compensar las pertenencias, cosas que no se tienen. El hambre del afecto, de la participación, del ser, lo pueden llevar a querer ser alguien por medio de lo que uno compra. Es el tema del estatus. La gente que tiene más capacidad de compra se considera que son personas con mayor felicidad, mayor éxito y culturalmente hay una sociedad de consumo que, de alguna manera, está ya instituida y que ha aprobado y reconocido el hecho de que si consumís más sos exitoso.
En el tema concreto de las mujeres, hay un espacio cultural donde a la mujer lo que le queda de poder en una sociedad machista es el poder de compra. Además de la compensación de necesidades e insatisfacción interna, a la mujer se le dice: “Aquí está la plata, andá comprá”. Lo que le queda a la mujer, en su rol, es ser la compradora y ese es su único placer permitido a nivel de decisión.
¿ES USTED ADICTA O ADICTO A COMPRAR? AVERÍGËELO
Factores. Para una adicción o compulsión hay tres factores: Pensamiento obsesivo, falta de control sobre las propias acciones y una completa inconsciencia de las posibles consecuencias de sus actos.
Signos de alerta. Pensar constantemente o por mucho tiempo en que irá a comprar, lo que comprará y otras cosas relacionadas con la compra.
Sin pensar. Al ir de compras, tomar casi cualquier cosa sin fijarse en lo que está comprando. Siente que debería parar pero no lo hace.
Problemas. Seguir gastando aún cuando ya ha topado la tarjeta de crédito, hay conflictos y problemas económicos en su hogar por culpa suya y sigue gastando lo que no tiene.
Qué hacer. Una persona con adicción a la compra debe buscar ayuda profesional. Si la causa es una necesidad insatisfecha hay que identificarla y llenarla. Dependiendo de la causa, se buscará la solución.