- En Ciudad Sandino usaron hasta palmas de origen africano
María de los Ángeles Acuña
Los católicos nicaragüenses acudieron ayer a parroquias y catedrales del país, para participar en la procesión del Domingo de Ramos, rito que simboliza la entrada triunfante de Cristo, aclamado como Mesías en Jerusalén.
Parroquias como San Francisco Xavier en Ciudad Sandino celebraron la procesión con palmas de origen africano, semejantes a las que utilizó la Iglesia en los primeros años de su fundación.
Eduardo Báez, responsable de las comunidades neo catecumenales en Ciudad Sandino, explicó que este rito representa la victoria de Jesucristo en sus vidas.
“Estas palmas las llevan hermanos que han vivido el Credo con su vida, han sido tentados y humillados de diferentes maneras, pero a través del encuentro con Jesucristo han salido vencedores”, declaró.
La feligrés Angélica Robles dijo que ha esperado 22 años para recibir esta palma, como “símbolo del triunfo del Señor en mi vida y por eso hago pública la fe que he recibido”.
En un espacio fuera de la iglesia se bendicen los palmas, se lee el Evangelio. Luego los fieles siguen al sacerdote, quien preside la procesión de entrada, la que se hará por la puerta principal del templo.