Los argentinos salieron a protestar el jueves contra la ola de crímenes en Buenos Aires.

Ola de delitos agobia a Argentina

Violencia y corrupción policial preocupa a Kirchner Oscar J. Serrat/AP BUENOS AIRES.- Cómo combatir la creciente ola de violencia delictiva, con fuerzas policiales poco confiables, es el dilema que agobia al presidente Néstor Kirchner, y especialmente a Felipe Solá, gobernador de la provincia de Buenos Aires, la principal del país y escenario del mayor número […]

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    policial preocupa a Kirchner

Oscar J. Serrat/AP

BUENOS AIRES.- Cómo combatir la creciente ola de violencia delictiva, con fuerzas policiales poco confiables, es el dilema que agobia al presidente Néstor Kirchner, y especialmente a Felipe Solá, gobernador de la provincia de Buenos Aires, la principal del país y escenario del mayor número de hechos criminales.

Los asesores de Kirchner, según fuentes gubernamentales, han elaborado un plan de importantes reformas de la policía federal y de la administración de justicia, que podrían darse a conocer esta semana.

Solá, peronista como Kirchner, pero sin el fuerte respaldo popular del Presidente, también ha elaborado proyectos. Sin embargo, según comentarios periodísticos, el gobernador encara el grave problema de que la policía provincial de Buenos Aires, la mayor de la Argentina con 40,000 efectivos, está altamente contaminada por hechos de corrupción y por complicidad con los delincuentes.

Además, el peronismo bonaerense está controlado por la poderosa maquinaria que responde al ex presidente Eduardo Duhalde. Muchos caudillos políticos locales, incluyendo alcaldes de ciudades del cinturón que rodea a la capital federal, han establecido estrechos vínculos personales y de negocios con jefes policiales acusados de irregularidades, a quienes protegen cuando el gobernador quiere relevarlos, según informes en los medios de prensa.

GRAN MANIFESTACIÓN

Tanto Kirchner como Solá admitieron haber quedado profundamente conmovidos por la manifestación pública del pasado jueves, en la que más de 150,000 personas colmaron la zona céntrica de la capital en solidaridad con el empresario Juan Blumberg, cuyo hijo Axel, un estudiante de 23 años, fue secuestrado y asesinado la semana anterior por delincuentes que podrían haber contado con alguna protección de policías bonaerenses, según la prensa.

La multitud reclamó a voz en cuello “justicia” y respaldó las demandas de Blumberg por penas más severas contra los delincuentes y policías corruptos.

El diario La Nación atribuye a Kirchner haber dicho a sus ministros que “si me tiene que costar la Presidencia, será así. Pero estoy convencido de que hay que terminar con los policías corruptos”.

Solá, entrevistado también por La Nación, declaró que “los verdaderos enemigos del gobierno de la provincia son los delincuentes, y si están vestidos de azul (el color de la policía) mucho peor. Hay demasiados lobos sueltos en la calle’’.

Solá propuso al gobierno federal crear una nueva fuerza policial en la llamada Región Metropolitana, que comprende al Gran Buenos Aires y a los tres millones de habitantes de la capital federal. Pero las autoridades de la ciudad autónoma de Buenos Aires rechazaron la idea.

“La policía provincial tiene muy mala fama. No sería sano tenerla en la ciudad de Buenos Aires”, declaró a la prensa, Ariel Schifrin, uno de los colaboradores de Aníbal Ibarra, jefe del gobierno de la capital.

BOMBA DE TIEMPO

El problema delictivo más serio se plantea en el Gran Buenos Aires, circundado por una veintena de municipios donde viven nueve millones de los 36 millones de argentinos. Allí se encuentran también los lugares de mayor pobreza y marginalidad social.

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