La fe y devoción que profesan los leoneses a San Benito de Palermo, se expresa hoy en la procesión en honor a ese santo.

León se desborda hoy por San Benito de Palermo

Miles de devotos acompañan a la imagen en su procesión solemne. Se destacan promesantes vendados, descalzos o vestidos de “luz”, portando candelas negras Mercedes Peralta La procesión de Semana Santa más concurrida y quizás la más solemne en León, es la de San Benito de Palermo, que se celebra hoy Lunes Santo, cuando miles de […]

  • Miles de devotos acompañan a la imagen en su procesión solemne.
    Se destacan promesantes vendados, descalzos o vestidos de “luz”, portando candelas negras

Mercedes Peralta

La procesión de Semana Santa más concurrida y quizás la más solemne en León, es la de San Benito de Palermo, que se celebra hoy Lunes Santo, cuando miles de personas vestidas de “luz”, acompañan al santo.

Esa forma de vestir, símboliza que la luz de Cristo ilumina sus vidas. La procesión de cinco horas, inicia a las cinco de la tarde y alcanza un acompañamiento de unas 20 mil personas.

Los promesantes, sin distingos de edades o sexo, visten una cotona blanca hasta los pies, de mangas largas, con una cinta negra alrededor de brazos y cintura. Su cabeza va cubierta por un pañuelo blanco.

MISA CONCELEBRADA

La celebración en honor a San Benito de Palermo, declarado santo por el Papa Pío VII, comenzará con la primera Eucaristía, a las cinco de la mañana, indicó el sacerdote Juan Luis Cárcamo, rector del templo.

Las celebraciones de las misas concluirán a las 11 de la mañana, con la celebración presidida por el Obispo de la Diócesis, monseñor Bosco Vivas Robelo, en el templo de San Francisco.

Desde 1924 se celebra la liturgia en honor a San Benito, los Lunes Santo. Esta devoción fue promovida por los franciscanos que rectoraron el templo de San Francisco por muchos años hasta inicios de los noventa. Cada año es común el desborde de fieles pagando promesas, que van desde rezar en silencio, hasta ofrecer “un poquito de chicha en nombre de San Benito”, como lo pide el pueblo en las casas de amigos o vecinos, o en las aceras aledañas al templo.

AGRADECIDOS Y LLENOS DE FE

Ivette Vílchez Machado, de 29 años, estudiante de la UNAN León, expresa su fe en las procesiones en honor a San Benito. Refiere que su hermana Maryorit cuando estaba pequeña, tuvo un tumor en el ojo. Su mamá la encomendó a San Benito y el absceso desapareció, sin necesidad de operación.

“Yo tengo fe, y cumplo con la promesa de mi mamá”, dice Ivette, contenta de tener a San Benito como su benefactor.

Una humilde vendedora de pan del mercado central, doña Lucrecia Parajón, estaba de rodillas ante la imagen del Santo Negro.

Cuenta que sus dos primeros hijos murieron al nacer y con el tercero, ofreció a San Benito ponerle su nombre si intercedía ante Dios para tener un parto exitoso y que su hijo sobreviviera.

El milagro se produjo. Ahora Benito Francisco tiene 27 años y la mujer todos los lunes del año, visita el templo de San Francisco para dar gracias a Dios y a su intercesor, San Benito.

HUMILDE Y CONSAGRADO

Benito, hijo de moros, nació en Sicilia, Italia, en el año 1526. Fue un miembro de la Orden Menores Observantes de Palermo, donde fue conocido por su grado de humildad y amor a Dios. Murió el 4 de abril de 1589 y fue hasta en el año 1712, que el Papa Benedicto XIV lo beatificó.

Corresponsal/León

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