Elízabeth Romero
Roman, Times, serif»>
Asaltan y amarran a taxista
Elízabeth Romero
Hombres armados portando armas de fuego, que se hicieron pasar como pasajeros, retuvieron por varias horas al cadete del taxi placas T-9793, Luis Vidal Rosales, de 29 años, a quien soltaron después de utilizar el automotor que conducía para propósitos aún desconocidos.
La jefa de Información y Análisis del Distrito Seis de Policía, teniente Marlene Portillo, informó que los hechos ocurrieron en el sector de Laureles Sur, hasta donde el taxista fue conducido con engaños.
El afectado dijo a la Policía que a eso de las 9:00 p.m. del jueves, circulaba por el sector de Villa Libertad, cuando un sujeto le solicitó lo trasladara junto a su acompañante a un motel ubicado sobre la pista a Sabana Grande.
“Les dije que los llevaba por 30 córdobas”, relató el taxista quien recordó que acto seguido los dos hombres se acomodaron en el asiento trasero del vehículo.
Pero pronto debió tomar un desvío, dado que hay una obra en construcción, lo que aprovechó uno de los hombres que viajaba en el asiento trasero, “me tomó del cuello y me colocó un arma de fuego en la nuca. Me dijo que era un asalto, que no me moviera, porque si lo hacía me iba a disparar”, relató.
Poco después, los hombres los trasladaron al asiento trasero del vehículo, “donde me pusieron boca abajo”, mientras el otro puso el freno de emergencia, y entre la oscuridad observó cómo salían de pronto otros tres sujetos. Los hombres abordaron el carro, el que enrumbaron con dirección norte.
El hombre dijo que permaneció boca abajo unos 20 minutos, una vez que se detuvo la marcha del automóvil, “uno de los sujetos me puso mi camisa en la cabeza y me subió a un predio baldío… antes de eso me había amarrado las manos, después me puso boca abajo y me amarró las manos y pies, con los mismos cordones de los zapatos, me dijo que no gritara”.
UTILIZARON EL CARRO
Los delincuentes aclararon a Luis Vidal Rosales, que únicamente necesitaban su vehículo, el cual escuchó –desde el sitio donde se encontraba– que lo sacaron en varias ocasiones con dirección al sur. Posteriormente se aproximó otro carro, escuchó que los hombres fueron desarmados y después lo dejaron solo. Se presume que se trate de un grupo delictivo que opera en la zona de Sabana Grande, y el carro pudo ser utilizado para ejecutar otros asaltos.
Los desconocidos dejaron a Rosales abandonado en el sector donde lo mantuvieron amarrado, y como pudo se desató para buscar ayuda. El carro lo dejaron sin tres llantas, sin el tocacintas ni la batería, entre otras cosas.
ROGÓ POR SU VIDA
En su relato ante la Policía, Luis Vidal Rosales señaló que atemorizado por la suerte que podía correr, les suplicó a los hombres que “no me hicieran nada, porque tenía hijos, y me dejaran mis documentos que son mi machete para buscar trabajo”.