- Cementerio clandestino se localiza al sur del barrio Arnoldo Alemán
Elízabeth Romero
Una inusual prueba en contra de los delincuentes presentaron ayer tres ciudadanos ante la Policía Nacional: una cabeza de caballo recién sacrificado por los abigeos.
Según los afectados, que habitan en Villa Canadá, los abigeos se les habían llevado tres de sus animales que les sirven para halar los carretones, con los cuales trabajan para obtener el sustento diario.
En la persecución, lograron rescatar dos de los caballos, no así a “El Moro”, cuya cabeza fue lo único que rescató su propietario de entre la osamenta del ‘cementerio clandestino’ que los abigeos mantienen al sur del barrio Arnoldo Alemán.
Según los afectados, los caballos son sacrificados para vender su carne en los mercados capitalinos, disfrazada de carne de res.
David Francisco Hernández Velásquez, de 26 años, es el dueño del caballo “El Moro”, según dijo valorado en tres mil córdobas, y que utilizaba para la venta de verduras.
Pablo Galeano, de 44 años, uno de los vecinos, explicó que después que hace tres años se les robaron dos de sus caballos, adoptaron una serie de precauciones para evitar que los abigeos se lleven sus animales.
Sin embargo, la noche del viernes se les olvidó cerrar la puerta donde dejan a los animales, lo que fue aprovechado por los delincuentes.
POLICÍA ACTÚA O HARÁN JUSTICIA
Los afectados dijeron que decidieron llevar la cabeza al Distrito Seis de la Policía, para que las autoridades confirmen el abigeato, pero además para advertir que no están dispuestos a seguir perdiendo, de lo contrario harán justicia por su propia cuenta.
“Somos pobres, con costo tenemos un caballo y no podemos seguir aguantando”, manifestó Galeano, quien consideró que la Policía conoce muy bien quiénes son los que delinquen de esa manera en ese sector.