Sedna, vecino del Sol

Rojo y brillante, frío y rocoso, el presunto décimo planeta, descubierto por el telescopio espacial Spitzer, de la NASA, gira alrededor del Sol a una distancia mucho mayor que la de otros mundos de nuestro sistema, mucho más allá de Plutón. Omar Segura/EFE Sedna es el objeto más grande encontrado girando alrededor del Sol desde […]

  • Rojo y brillante, frío y rocoso, el presunto décimo planeta, descubierto por el telescopio espacial Spitzer, de la NASA, gira alrededor del Sol
    a una distancia mucho mayor que la de otros mundos de nuestro
    sistema, mucho más allá de Plutón.

Omar Segura/EFE

Sedna es el objeto más grande encontrado girando alrededor del Sol desde que se descubrió Plutón en 1930. Si finalmente se lo considera como planeta, pasará a ser el décimo mundo del sistema solar, nuestro vecino cósmico más distante, ya que orbita más allá del noveno planeta conocido: el propio Plutón.

El Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), de la NASA estadounidense ha confirmado el hallazgo de este nuevo objeto celeste, situado al triple de distancia de la que está Plutón de nuestro planeta. Es el astro más alejado del sistema solar detectado hasta ahora, pero aún se elude calificarlo como planeta.

Los telescopios convencionales más potentes habían sido incapaces de detectar la existencia de este cuerpo celeste. El hallazgo fue posible gracias al telescopio espacial Spitzer, un observatorio orbital capaz de ver a través del polvo y detectar ondas extremadamente débiles de calor (radiación infrarroja).

El astrónomo Michael Brown, del Instituto Tecnológico de California (Caltech) en EE.UU, ha señalado que todavía existe mucho “misterio” en torno a las características de Sedna, pero se supone que, al igual que Plutón, se compone a partes iguales por roca y hielo. Por ello le han adjudicado el nombre de Sedna, una diosa del Ártico venerada por los Inuit (esquimales), que habitan en el norte de Canadá y Groenlandia.

UNA LEJANA ROCA HELADA

Brown opina que Sedna cuenta seguramente con un satélite y su origen se remonta a la formación del Sol. Debido a su lejanía del astro rey, se calcula que su temperatura nunca supera los 200 grados centígrados bajo cero y que tardaría unos 10,500 años terrestres en completar una órbita alrededor del Sol.

Se calcula que el diámetro de Sedna es superior a los 1,700 kilómetros, con lo cual sería mayor que un asteroide, pero más pequeño que los planetas del sistema solar. Pero son estimaciones y algunos cálculos indican que puede llegar a superar los 2,000 kilómetros de diámetro y ser incluso más grande que Plutón.

El descubrimiento se produjo durante la investigación de un equipo de astrónomos que trabaja en el observatorio de Monte Palomar. Confirmaron la existencia de Sedna a través del telescopio Spitzer, que cuenta con poderosos detectores infrarrojos, y en el hallazgo participó el telescopio espacial Hubble, cuyos instrumentos también lo habían detectado.

Pese a la expectación de que podría acabar considerándosele como un planeta más el sistema solar, la NASA ha proporcionado la información más como una curiosidad científica, sin el despliegue que provocó el hallazgo de restos de agua en Marte.

Entre los astrónomos no hay un criterio uniforme sobre la definición de qué es un planeta. Aunque a Plutón se lo conoce como uno de los mundos del sistema solar, otros opinan que, al igual que Sedna, pertenece a la categoría de cuerpos de menor tamaño y masa que los planetas y con órbitas no elípticas, que podrían llamarse “planetoides”.

EL CINTURÓN DE KUIPER

Sedna, el cuerpo designado con la sigla 2003 VB12, “está en una región del sistema solar exterior, donde se encontrarán muchísimos objetos en los próximos cinco o diez años y además no es el más grande en su órbita”, ha señalado el astrónomo de Caltech.

En torno del Cinturón de Kuiper, la región donde orbitan objetos más allá de la órbita de Neptuno, existen unos 700 objetos del tamaño de Plutón y una cifra que podría ser aún mayor, a la espera de ser descubierta, según los expertos.

Hace pocos años ya se localizaron en el Cinturón de Kuiper dos objetos bastante similares a Sedna: el “2004 DW”, de unos 1,700 kilómetros de diámetro, y el Quaouar, de 1,250 kilómetros.

Según Brown “se lo está estudiando con diferentes telescopios y se está aprendiendo cada vez más sobre su composición, que todavía es un misterio. El objeto es extremadamente rojo, casi como Marte y bastante brillante, pero hasta el momento no se ha podido determinar qué tipo de material es rojo, reflectivo y con la apariencia del agua-hielo o nieve”.

El tamaño del nuevo cuerpo celeste, ha sido determinado indirectamente por el calor de su superficie, mediante el telescopio espacial Spitzer, que la NASA lanzó en agosto

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