Samurai no murió en vano

Gilberto Bergman P.

La Noticia fue devastadora. Nos quedamos helados. No podía ser que en los Estados Unidos, con todos sus adelantos tecnológicos no pudieran salvarle la vida al Samurai. Su muerte fue de un día para otro. El diagnóstico: “Muerte por garrapatas“ .

Mi hijo Frederick heredó de su madre el amor a los animales, su sueño era tener un perro pastor alemán en Estados Unidos, pero no un perro cualquiera, quería que fuera del Bolk, nuestro pastor alemán que tenemos en Nicaragua. Así que su gran alegría fue cuando le anunciamos que Raiza, la otra pastor alemán, estaba embarazada del Bolk.

Nacieron tres cachorros, dos regalamos y el otro se lo llevó Frederick hacia Charlotte, North Carolina. Lo bautizó Samurai, y apenas llegó a Estados Unidos lo inscribió en la mejor clínica de perros de la ciudad, por el precio de 250 dólares mensuales tendría todos los cuidados necesarios, veterinarios, rayos X, laboratorios etc.

Durante dos semanas el perrito vivió alegre, aprendió a hacer pipi fuera de la sala, ya entendía los comandos, era un perrito feliz y mi hijo también. Pero un día amaneció medio triste y de inmediato lo llevó a la clínica. El veterinario le pidió que lo dejara pasar la noche para observarlo, además iban a practicarle exámenes de sangre, orina, heces, etc.

Al día siguiente Frederick recibe una llamada urgente: debe presentarse a la clínica, pero cuando llega, en una cajita de cartón estaba Samurai, muerto. Pero, ¿qué pasó, qué hicieron al perrito?, preguntó mi hijo. Los veterinarios norteamericanos le dijeron que no lo sabían, que le habían hechos unos exámenes de sangre y que amaneció muerto. El perro fue llevado por mi hijo a la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Carolina del Norte para que le practicaran una autopsia; el diagnóstico: “Muerte por garrapatas en la sangre”.

Aquí la noticia fue conmovedora. Mi esposa se puso triste, no lo podía creer, de inmediato llamó a las dos personas a quienes les había regalado las dos hermanas del Samurai y le contestaron que estaban bien. En conclusión, mi esposa dictaminó que los veterinarios norteamericanos habían matado al Samurai.

¿Qué podía hacer yo, rector de una Universidad con una Facultad de Medicina Veterinaria? Convoqué al Decano y a los investigadores y les instruí para que me prepararan un estudio para combatir las garrapatas.

El doctor Enrique Rimbaud, decano de la Facultad de Medicina Veterinaria de la UCC, me ha presentado un proyecto en que nos revela que la “Boophilus microplus”, conocida como garrapata común, y otros tipos de garrapatas, además de las enfermedades de los perros es la causante de pérdidas económicas más importantes de la ganadería, perjuicios que van desde pérdida de peso, calidad de los cueros, lesión en la piel y graves enfermedades que conducen a la muerte.

Nicaragua como zona tropical favorece la proliferación de las garrapatas. Se estima que el 75 por ciento de la población bovina mundial está afectada por la garrapata. Un bovino con garrapatas pierde el 40 por ciento de sus apetito, lo que se traduce en un 40 por ciento menos de carne, leche y fertilidad. Según estudios recientes, uno de los obstáculos que tiene la ganadería nicaragüense para subir los índices de eficiencia de engorde son las garrapatas, calculándose que pierden aproximadamente unos 45 millones anuales.

Según el proyecto, en Nicaragua no hay datos y prospecciones realizados que determinen un diagnóstico de resistencia a los diferentes productos utilizados en los tratamientos usuales. El objetivo del proyecto será establecer un marco muestral, lo que permitirá establecer criterios y parámetros para definir un programa de control nacional para así evitar muertes tristes como la del Samurai y por ende mejorar nuestro hato.

Para que este proyecto sea una realidad es necesario instalar un laboratorio de diagnóstico de resistencia a ectoparasiticidas. El monto total anual para la implementación de este proyecto es de US$47,772.46, siendo los beneficiarios directos los productores agropecuarios a nivel nacional, casas comerciales veterinarias, Mag-For, INTA, universidades agrarias.

Este proyecto será para beneficio de la ganadería nacional y las mascotas, y cuando mi hijo Frederick en los Estados Unidos lea este artículo, tendrá un consuelo: la muerte del Samurai no fue en vano.

El autor es Rector de la Universidad de Ciencias Comerciales.
[email protected]

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí