- Pobladores se quejan de pésima carretera, pero la luz de la esperanza asoma con el proyecto de rehabilitación
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL / CARAZO
El mar, el sol y una inmensa playa es el tesoro que posee la comunidad de Casares, uno de los tres balnearios de la zona costera de Carazo, pero sus pobladores se quejan del abandono de las autoridades municipales y del Gobierno central, así como la falta de fuentes de empleo y el deficiente servicio de agua potable.
La vía de acceso que lleva a este parador turístico de Carazo está en pésimo estado y es otro de los problemas que señala la población cuando habla de las limitaciones y necesidades más sentidas de la zona.
“Los turistas están viendo hacia San Juan del Sur y San Jorge, porque hay una carretera que parece autopista”, resiente Oscar Danilo López Murillo, pastor evangélico.
Los pobladores de Casares coinciden con el pastor y consideran que el Estado y las alcaldías los han olvidado desde hace muchos años. “No hay fuentes de empleo, aquí la gente vive del mar”, añade el pastor, quien dice ser originario de Diriamba y asegura que tampoco ha podido ver avances en su ciudad.
En Casares, según datos del Ministerio de Salud, revelados por la enfermera Iris García Cerda, hay más de 3,500 habitantes. La mayoría de las familias se dedican a la pesca, otro porcentaje menor a la agricultura, un sector cuida quintas de verano y otro grupo de la población, especialmente femenina, trabajan como domésticas en Diriamba, Jinotepe y otras ciudades, incluyendo la capital, Managua.
López está a cargo de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús de Casares. Lamentó que cada día la gente se enfrenta con la pobreza extrema. El maremoto también debilitó la zona porque causó grandes estragos en la infraestructura local, sin poderse recuperar por falta de financiamiento.
QUEREMOS AGUA
La falta de agua es otro gran problema. Cada dos días una pipa privada llega al balneario a vender agua potable a 1.50 el balde, mientras el barril cuesta 15 córdobas. Los lugareños también ven este caso como una limitante seria para el desarrollo turístico del balneario, pues sin agua en los restaurantes no hay esperanza de mejorar este aspecto.
Los pobladores dependen de las pipas y cuando éstas se descomponen, la alternativa inmediata es el recurso del Río La Flor, pero esta fuente de agua está contaminada y conlleva otros problemas de salud en los niños, refiere el pastor.
QUÉ HACER
En Casares la playa está bordeada de quintas privadas muy lujosas que sólo son visitadas en verano y pasan deshabitadas el resto del año. El balneario no ofrece al turista local y extranjero alternativas de recreación, más que unos cuantos restaurantes privados que enfrentan la falta de financiamiento para mejorar sus infraestructuras. Mientras tanto la gente se pregunta: ¿qué hacer?
La esperanza en que el Gobierno central creara fuentes de trabajo y de desarrollo para Carazo se vino abajo, luego de que el presidente Enrique Bolaños dijera durante la presentación del Plan de Inversiones que “el Gobierno no es banco para financiar proyectos” y más bien mencionó su famoso “Caballo bayo”, como única alternativa para que la gente que quiere trabajar se sirva de las alternativas que ofrece el Estado.
No obstante, los lugareños de Casares opinan que sólo de la pesca no se puede vivir por que hay malos tiempos, mientras responsabilizan al Gobierno por la falta de fuentes de empleo y ser displicente ante la pobreza que le agobia.
Los lugareños coinciden en que el Instituto de Turismo (Intur) debe brindar alternativas para proyectar el lugar y generar fuentes de empleo a la comunidad, así como aportar para que los propietarios de restaurantes puedan mejorar sus locales.
4.5 MILLONES PARA CARRETERA
En la presentación del Plan de Inversiones de Carazo, el Ministro de Transporte e Infraestructura (MTI), Pedro Solórzano, aseguró que invertirán este año un total de 700,000 córdobas, en la reparación de la carretera Diriamba La Boquita- Casares, lo que permitirá una vía transitable con la cobertura de unos 250 metros cúbicos de asfalto.
Solórzano anunció que para el próximo año, contarán con 4.5 millones de dólares, de acuerdo a un convenio firmado con el Banco Mundial, con lo cual se rehabilitarán completamente los 30 kilómetros que contempla esa importante carretera.