Jorge J. Cuadra V.
El Presidente de la República convocó a un “trato” con todos los sectores de la República. “Estoy de acuerdo con el señor Presidente”, comentó el magistrado del Poder Electoral, Silvio Américo Calderón, “pero en el entendido de que no deben haber presos políticos en las cárceles del país; por lo tanto, el ex presidente Arnoldo Alemán Lacayo debe estar en libertad”.
¿Hasta cuándo el señor Presidente seguirá creyendo que con los arnoldistas es posible concretar algún tipo de arreglo sin que esté de por medio la libertad del corrupto mayor? La única razón de ser de los arnoldistas es sacar a Arnoldo Alemán de la cárcel, aunque en ello se vaya la tranquilidad nacional.
Si el presidente Bolaños gobernara con el apoyo de los arnoldistas, su gobierno se volvería una extensión del de Alemán y se terminaría su sueño de ser recordado como el presidente que derrotó a la corrupción y castigó a los corruptos.