Elízabeth Romero
Fuerzas de la Policía Nacional han sido desplegadas por las costas de las comunidades del Caribe nicaragüense, para impedir que la cocaína lanzada en alta mar la semana pasada por parte de narcotraficantes colombianos, caiga en manos de los habitantes de la zona.
Después de seis días de una operación conjunta entre la Fuerza Naval y un guardacosta de Estados Unidos, que abortó la operación del narcotráfico internacional, aún no aparece el resto de la droga lanzada al mar, como tampoco los tripulantes de las dos lanchas que surcaron aguas nacionales.
La Fuerza Naval entregó a la Policía Nacional una tonelada de cocaína que fue recuperada el viernes, junto a una primera lancha encallada en la Laguna de Bismuna, al Sur de Cabo Gracias a Dios. El lunes fue localizada una segunda embarcación.
BUSCAN MIL KILOS
El subdirector de la Policía Nacional, comisionado general Orlando Aguilera, manifestó que según los cálculos efectuados los narcotraficantes trasegaban alrededor de 2,500 kilos de cocaína, lo que significa que más de mil kilos de droga pudieran estar a la deriva.
“Si acaso fue tirada al mar en cualquier momento tiene que aparecer en las costas”, tras afirmar “hemos orientado a nuestra gente para que trabaje en la búsqueda de esa información, lograr ocupar la mayor cantidad (de droga)y evitar que aparezca en otros lugares”.
PLAN COLOMBIA
A su criterio, el trasiego de este fuerte cargamento fue producto de la presión a la cual están sujetos los narcotraficantes con el Plan Colombia.
Según las estimaciones del funcionario policial, la presión por obtener recursos llevará a los narcotraficantes a buscar como sacar más droga.
Aguilera dijo, que “en el análisis que hacen es que posiblemente las dos lanchas venían cargadas porque las dos andaban la misma capacidad en los motores”. Aunque existe la posibilidad que una de las embarcaciones sirviera de protección a la otra.