- En 40 años de existir el Mercado Oriental se ha consolidado como el corazón de la economía nacional porque es donde trabajan más de 50 mil personas con empleos directos
- Acopia la mayor parte de la
producción nacional, se calcula que anualmente se mueven más de seis mil millones de córdobas en este centro de compras
Gabriel Sánchez Campbell
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Vamos piense rápido: ¿cuál es el único lugar en Nicaragua en donde usted puede comprar desde una docena de tomates de mesa, hasta un bote de pesca para cuatro personas a un precio increíble? Si todavía no está seguro le damos unas pistas adicionales. Es la zona comercial más grande del país, que a la vez reporta uno de los más elevados índices de robo a particulares, porque se mueven diariamente un promedio de 12 millones de córdobas en transacciones en efectivo en temporada baja y más de 30 millones de córdobas diarios en temporada alta, sin necesidad de tener sucursales…
¿Adivinó?, pues si lo no ha hecho no siga dando vueltas porque el único lugar en donde pasan este tipo de cosas es nada más y nada menos que en el Mercado Oriental.
Con una historia de fundación no muy clara ni por las mismas autoridades oficiales, este mercado empezó a ganar renombre desde hace unos 40 años y se reconoce como la arteria del comercio local, pero más que eso es el mismo corazón de la economía nacional porque este lugar es donde se concentra la mayor cantidad de empleos de Managua, se manejan transacciones en efectivo sólo comparadas a las de un banco y es el mayor centro de importaciones del país.
De igual forma es la zona de mayor crecimiento comercial, cuya extensión inicial fue de tan sólo una manzana hace casi medio siglo y hoy llega a las 84 manzanas, después de absorber cinco barrios de la capital, con lo cual se volvió el sector de mayor plusvalía, ya que un sólo tramo de unos 60 metros cuadrados puede valer más de 160 mil dólares, la misma cantidad de dinero cuesta una casa de clase alta en la carretera a Masaya.
ACOPIO DE PRODUCCIÓN NACIONAL
Además el Mercado Oriental es el más importante centro de acopio y distribución de la producción nacional de frutas, hortalizas y granos básicos, por lo que conservadoramente se calcula que por lo menos el 30 por ciento de las cosechas del país se transan aquí.
Según Álvaro Fiallos, Presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) considera que este lugar es hoy la bolsa agropecuaria más grande de Nicaragua, porque aquí se decide quién y cuánto compra y a qué precio se paga el producto. Se ha convertido en el mayor centro de comercialización y almacenamiento de granos básicos, después que la Empresa Nacional de Alimentos Básicos (Enabás) desapareció. “Hubo un espacio que había que llenarse y lo absorbió el Oriental”. Hoy los productores y otros comercializadores llegan hasta donde están los grandes compradores y saben que aquí tienen garantizada su venta. No al mejor precio, pero sin riesgo a perderla.
LA ESTRUCTURA
Como centro de negocios tiene una excelente estructura organizativa que permite a los comerciantes más fuertes entrar o sacar a los negociantes que ellos quieren. Pero claro está, que dicha particularidad ha hecho que esa estructura sea súper cerrada y difícil de penetrar.
Una de las anécdotas más sobresalientes sobre este punto, es contada por funcionarios de la Dirección General de Ingresos (DGI) quienes recuerdan que la primera vez que un grupo de inspectores de esa institución intentó entrar a inspeccionar el Mercado Oriental, fueron encerrados en una de las bodegas de las tiendas por los comerciantes y no los dejaron salir hasta que el actual subdirector de esa entidad convenció a los negociantes que dejaran salir a los trabajadores que nada más hacían su trabajo.
Justamente esa es una de las razones por las que ninguna de las instituciones de Gobierno no tienen control sobre lo que se hace dentro de este lugar.
El Oriental es donde están por lo menos más de la mitad de los importadores gigantes de Nicaragua, pero son figuras silenciosas que trabajan con una estructura de distribución de mercadería muy sigilosa, a niveles que ni los mismos comerciantes grandes los pueden identificar. Sólo se conocen con nombres.
Los grandes importadores tienen corredores, que son quienes dejan por la mañana mercadería de alta rotación al crédito a los mismos comerciantes y pasan por la tarde cobrándole una comisión diaria que puede superar fácilmente el 20 por ciento sobre el monto toral de lo que dejaron.
Ahora bien, por mantener esa estructura cerrada se cree también que éste es el lugar en donde se distribuye la mayor parte de las operaciones de contrabando que entran y se hacen en el país, gracias a lo cual los consumidores adquieren artículos de cualquier tipo, color, marca y tamaño a precios muy bajos.
Para entender cuáles han sido las razones por las cuales el Mercado Oriental se ha convertido en el monstruo comercial que es, hay que entender algunos de los elementos que le han permitido consolidarse como tal.
SU IMPORTANCIA
Roberto Brenes, un experto en comercialización, considera sin embargo que en medio de toda esta situación y las cosas buenas y malas que se le pueden achacar al Oriental, el lugar en la economía nacional es muy importante porque desde que hubo problemas con el bloqueo económico y la falta de inversión privada formal ha logrado suplir las necesidades de la gente y de un país entero.
No obstante, es tiempo ya de controlarlo mejor para que se trabaje de una manera más ordenada.
EL TERMÓMETRO ORIENTAL
En medio de la situación económica actual, el único lugar en donde rápidamente se puede medir qué está pasando en la economía nacional es el Mercado Oriental. Basta con echar un vistazo a sus callejones o preguntar si bajó o subió un producto para darse cuenta en realidad lo que está pasando de verdad.
EL CRECIMIENTO
Hasta hace pocos años, antes que aparecieran los nuevos centros comerciales de la actualidad y las tiendas del comercio formal, el Mercado Oriental era el lugar más popular para comprar. Todavía lo sigue siendo.
Su crecimiento en gran medida se debió a tres factores que determinaron el curso de su expansión: el terremoto de 1972, luego las restricciones de la década de los años ochenta y el miedo a invertir formalmente en el período de la postguerra.
En la década de los años sesenta, que es cuando se cree apareció el Mercado Oriental, la vieja Managua tenía concentrada su actividad comercial en el Mercado San Sebastián, el Mercado Bartolomé y el Mercado Central, los cuales fueron destruidos en el terremoto de 1972.
Al no tener ningún otro lugar donde desarrollar el comercio, el Mercado Oriental acaparó a la mayoría de los comerciantes de estos centros de negocios, porque fue el único lugar cerca que no sufrió daños tan significativos como los demás.
Luego para la década de los años ochenta todavía se mantenía su crecimiento bastante lento, pero en ese momento se transaba mucha mercadería de contrabando porque no había disponible de forma legal cosas básicas como jabones, champú y pasta dental. Pero en el Mercado Oriental sí había, para quien lo podía pagar.
Luego con la entrada del Gobierno democrático a principios de los noventa y el despido masivo de miles de trabajadores estatales, muchos de ellos optaron por dedicarse al comercio y el Oriental los acogió, por eso es que no es raro encontrarse a abogados, periodistas, administradores de empresas, físicos y matemáticos en cualquiera de los módulos de este lugar.
Además el miedo que tenían los comerciantes más fuertes por establecer sus tiendas formales hicieron que el desarrollo del comercio informal les fuera más rentable.
Según Idalia Mendoza, gerente del Mercado Oriental, como parte de la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema) hoy día se calcula que hayan más de 50 mil empleos directos de este lugar.
UN GIGANTE ATADO
El Mercado Oriental está hiper saturado, porque tanto los módulos, calles, aceras y demás espacios físicos que tiene dentro y en los alrededores está lleno de comerciantes y es usado por más de 70 mil personas diariamente en temporada baja y por más de 150 mil en temporada alta.
Según Idalia Mendoza, gerente del Mercado Oriental, como parte de la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema) ya absorbió más del 50 por ciento de siete barrios: Ciudad Jardín, Los Ángeles, barrio 19 de Julio, barrio Rigoberto López Pérez (Campo Bruce) y el barrio Santo Domingo, Buenos Aires y barrio Largaespada.
Sin embargo esta expansión podría estar llegando a su límite porque con la aparición de nuevos centros comerciales y mercados en el país, la cantidad de transacciones que hoy día se hacen en este lugar no son menores que hace cinco años.
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