- Para que los accidentes de tránsito dejen de ser la segunda causa de muerte en nuestro país
- “Es inaceptable que nuestra gente muera por situaciones que podrían ser controladas”, dice Patricio Rojas, representante de la OPS
Roberto Pérez Solís
El representante en Nicaragua de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Patricio Rojas, considera que tanto en nuestro país como en el resto de los países de América, debería ser una prioridad implementar programas de educación vial, principalmente en las escuelas, que ayuden a disminuir las cifras alarmantes de muertes y heridos por accidentes de tránsito.
“Todo lo que podamos hacer con las leyes, con los avisos, es secundario. Lo más importante para nosotros es el cambio de mentalidad, la actitud de la persona. Lo importante es que la gente se dé cuenta que la salud y la vida está en sus manos y no en manos de terceros y eso significa educación”, dijo Rojas.
Además agregó que “enseñar seguridad vial como una tarea de educación cívica sería importante para prevenir el problema. Y a nivel del conductor que no sólo se le castigue porque pasó la luz roja, porque aquí el problema se centra en el castigo económico, no en la elevación de conciencia de su responsabilidad”.
El Día Mundial de la Salud, a celebrarse el próximo 7 de abril, será dedicado por la OPS a los traumatismos por accidentes de tránsito y a las medidas para prevenirlos, informó el representante de ese organismo en Nicaragua. El lema de ese día será: La seguridad vial no es accidental.
Un millón 200 mil personas mueren cada año en el mundo y más de 24 millones resultan lesionadas e incapacitadas de por vida al verse involucradas en algún accidente de tránsito.
En Nicaragua los accidentes de tránsito representan la segunda causa de muerte.
PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera esta situación como un problema de salud pública y ha decidido con empeño, disminuir los altos índices de accidentes y de mortalidad.
“Es inaceptable que nuestra gente esté muriendo en todo el mundo a consecuencia de situaciones que puedan ser controladas. Estudios nos dicen que posiblemente un 90 por ciento de los accidentes pudieron evitarse”, señala con inquietud Rojas.
Luego vendría el trabajo de las instituciones públicas y privadas porque, según él, tiene que existir un interés de toda la sociedad en general en tratar de prevenir los accidentes de tránsito que en Nicaragua dejan un promedio anual de 450 personas muertas, en base a estadísticas de los últimos cinco años.
“Hay que hacer algo y eso es medir el gran impacto que tiene el gran flagelo. A medida que el país va desarrollándose aumenta el parque automotriz, aumenta el número de vehículos y los riesgos van aumentando, hay que estudiar el tema como corresponde”, sugirió.
CIUDADANÍA CADA VEZ MÁS PREOCUPADA
Según Patricio Rojas, representante en el país de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Nicaragua ha sido uno de los países de América Latina que ha empezado a preocuparse en prevenir los accidentes de tránsito.
“Hay cada vez más alarma, más protestas contra un conductor ebrio, un conductor joven que atropella, también hay una mayor presencia de la Policía en los caminos y ciudades que recuerdan al conductor cómo deben manejar”.
No obstante, cree que apenas estamos empezando a recorrer un camino que es demasiado largo, porque una gran cantidad de conductores no tienen conocimientos de educación vial, sobre todo los del transporte colectivo.
La aplicación de un test psicológico y psicotécnico a los conductores de autobuses del transporte colectivo de forma periódica, tendría que ser incluido en un programa nacional de educación vial.