Moisés Martínez
La rutina de cena y televisión de los habitantes del barrio La Fuente se vio vorazmente interrumpida por un enorme incendio que inició un poco después de las seis de la tarde, precisamente de las instalaciones de la Escuela Normal Alesio Blandón, media cuadra hacia el norte.
El incendio prácticamente movilizó a unas diez unidades de todas las organizaciones de Bomberos existentes en la capital, así como camiones de la Alcaldía de Managua y varias unidades de la Policía, principalmente de la Estación Cinco, quienes resguardaron la zona para evitar el pillaje.
El incendio, que se originó en el taller automotriz El Rastro, causó daños considerables a por lo menos tres casas aledañas a este negocio.
Este taller, quien prácticamente cruza de lado a lado la manzana en la que se encuentra ubicado, fue destruido por el siniestro debido a que en su interior se encontraban materiales inflamables como aceites y combustibles, e incluso se mencionó que dentro del negocio se encontraban varios vehículos por reparaciones.
“Mi casa, no sé cómo vamos a hacer, los Bomberos no están controlando el fuego. Se está pasando a la casa”, gritaba desesperada la señora Rosario Dawson, habitantes de una de las viviendas afectadas.
La magnitud del incendio se vio ayudada por las dificultades que tuvieron los Bomberos para poder conseguir agua con la cual sofocar el siniestro, debido a que los hidrantes no generaban la presión suficiente o sencillamente se encontraban bastantes lejos.
Los últimos reportes mencionaban una sola persona civil afectada por el incendio, de nombre Johana Duarte, quien presentó problemas respiratorios debido al fuerte y pesado humo emanado del siniestro.
Los bomberos por su tuvieron entre los afectados por el incendio al efectivo Vidal Carrazco, a quien se le acabó el oxígeno mientras se encontraba adentro del taller combatiendo el incendio, sufriendo inevitablemente una asfixia crónica, y un bombero de apellido Contreras, que se golpeó fuertemente debido a que se resbaló por lo mojado que se encontraba el suelo del negocio automotriz.
Los peritos de la Policía y los Bomberos aún no habían determinado las causas que provocaron el incendio, pero se espera que hoy estén listos los resultados de las investigaciones.
MÁS FUEGO
Una bodega de la empresa coreana Hansae, donde había tinta, tela y otro tipo de material inflamable, aparentemente agarró fuego por un cortocircuito que se produjo en una de las luminarias. Los daños eran considerables, pero hasta a la hora de nuestro cierre no los habían calculados.
En los escombros de la antigua empresa Textilera Nicaragüense (Texnicsa), otra bodega se incendió a las 9:30 de la noche. En esta bodega habían sólo desechos, informó el comandante de regimiento Miguel Alemán, subdirector de la Dirección General de Bomberos.