- Bancos subastarán Parmalat el lunes; negociaciones van para largo y lecheros podrían quedarse con producción
Mario José Moncada
El futuro de la empresa Parmalat Nicaragua se decidirá este fin de semana. Mientras los bancos que mantienen embargada la compañía persisten en realizar la subasta de los bienes el lunes, el emisario llegado desde Italia está tratando de conseguir socios nicaragüenses para evitar la puja y, según palabras de los protagonistas, una situación “caótica” en el sector lechero, que no tendría a quien venderle su producción.
Ayer LA PRENSA confirmó que el Tower Bank de Panamá subastará al martillo el lunes el terreno y las instalaciones centrales de la compañía, ubicados en Carretera Norte en Managua, lo que extiende la lista de bienes que ya fueron anunciados a ser subastados por el Banco de América Central (BAC) de Nicaragua.
La situación se torna más difícil luego que los dos bancos rechazaron la propuesta planteada por la administración especial del Grupo Parma, que a través de su enviado, Carlos Frau, les ofreció participar en el capital de la filial en Managua, a cambio de la deuda de cinco millones de dólares que tienen con ellos.
“No somos banco de inversión, somos un banco comercial, y por lo tanto no estamos en posición ni podemos hacer un intercambio de deuda por acciones”, sostuvo el subgerente del Tower Bank, José Campa, quien también se encuentra en Managua.
En uno de los últimos intentos por evitar un desenlace “caótico”, según las palabras de Frau, ayer se dedicó a realizar intensas negociaciones con los representantes de los bancos que mantienen embargada la empresa desde febrero, pero también con dos grupos nacionales interesados en ser accionistas de la misma: el grupo Lafise y la empresa Eskimo.
Sin embargo, en ninguna de estas negociaciones se logró un acuerdo concreto, por lo que Campa confirmó que de no lograrse uno durante este fin de semana, el banco subastará el lunes el terreno y las instalaciones de Parmalat Nicaragua, compuestas por trece edificios usados para diferentes actividades de la empresa.
CONTRARRELOJ
“El lunes es la subasta, sin embargo, estamos en conversaciones con los ejecutivos de Parmalat para asegurar un arreglo que permita la continuidad de las operaciones de la empresa, como hasta ahora ha ocurrido”, dijo Campa.
La subasta planteada por el Tower Bank recoge un total de activos totalizados en 2.1 millones de dólares.
Esta es la segunda subasta anunciada de los bienes de Parmalat Nicaragua, luego que a inicios de esta semana el BAC también confirmó que se prepara para vender al mejor postor 112 camiones y equipos industriales de la empresa, con un valor de 2.2 millones de dólares.
Frau reconoció que el tiempo corre en contra de la empresa. “Todas las partes involucradas tenemos que llegar a un acuerdo, porque si no hay acuerdo, se tiene un caos absoluto en todo el país: los productores de leche no saben a quien vender y los consumidores no tienen productos, es un caos total”, advirtió.
“Francamente no estoy preocupado por las subastas, porque todas las partes tenemos que llegar a un acuerdo, para garantizar la estabilidad del sector lácteo del país”, indicó sin entrar en detalles.
Alvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), mostró su preocupación por lo que pueda ocurrir. “La situación es complicada, porque si los bienes fueran subastados y se paraliza la producción de la empresa, los productores no tendrían a quien entregar la leche”, dijo.
Parmalat Nicaragua acopia diariamente entre 180 mil y 200 mil litros de leche en todo el territorio nacional.
EMPRESARIOS RESPONDEN
Julio Cárdenas, director ejecutivo del Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro) y Enrique Zamora, gerente general de LAFISE; así como los hermanos Enrique y Mario Salvo, ejecutivos de la empresa Eskimo, se reunieron ayer con Carlos Frau, el representante del interventor del Grupo Parma.
Enrique Salvo confirmó el interés de su empresa de participar en la propiedad de Parmalat Nicaragua, pero dijo que para ello necesitarían al menos un mes para tomar una decisión definitiva, pues “ningún inversionista se va a decidir en tan corto tiempo sin tener datos fehacientes sobre la empresa”.
Ni Cárdenas ni Zamora brindaron declaración alguna al término de la reunión con Frau.