- Consejo Centroamericano de Superintendentes de Bancos trabajará en un plan para homogenizar los estados financieros
- Pretenden mejorar fiscalización de depósitos del público y combatir el crimen organizado
Mario José Moncada
Las superintendencias de bancos de Centroamérica, Panamá y República Dominicana, ejecutarán durante los próximos cuatro años un plan estratégico para incrementar la vigilancia sobre las actividades del sistema financiero, garantizar los depósitos del público y combatir el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo.
Es la meta que ayer se plantearon en Managua los miembros del Consejo Centroamericano de Superintendentes de Bancos, en la inauguración del encuentro que hoy clausura.
El Superintendente de Bancos de Nicaragua, Alfonso Llanes, indicó que el plan prevé el establecimiento de un catálogo único de cuentas y la homogenización de los estados financieros, para que cualquier país miembro del Consejo “pueda leer y comprender la información financiera bancaria de los otros países miembros, con estándares de normas internacionales de contabilidad”.
Enfatizó que es necesario incrementar la fiscalización de los grupos financieros locales y regionales, ahora que se habla de acuerdos de libre comercio, del establecimiento de empresas transnacionales, y de un mayor desarrollo tecnológico de las comunicaciones.
LA CORRUPCIÓN
Para la Superintendente de Panamá, Delia Cárdenas, los países también “deben trabajar juntos contra el crimen y la corrupción”.
Al ser consultada sobre la imagen que tiene su país de ser un “paraíso fiscal” (protección para las evasiones), respondió que Panamá es un centro bancario internacional con más de 40 años de existencia y “como es un país seguro, las personas consideran que es un lugar seguro para hacer depósitos”.
“Pero cuando alguien quiere hacer cosas malas o cuando alguien actúa de forma o en complicidad con otro grupo, es difícil detectar a veces qué está detrás de la operación, al menos que usted sea un mago”, admitió.
EVITAR SORPRESAS
El presidente Enrique Bolaños, señaló que los gobiernos están comprometidos para evitar futuras quiebras fraudulentas bancarias, pero también indicó que el lavado de dinero, el narcotráfico y el terrorismo “nos obligan a una actuación más coordinada y responsable”.
“Debemos por lo tanto, homogenizar los mecanismos de control para evitar sorpresas desagradables”, dijo en la sesión inaugural del Consejo Centroamericano de Superintendentes de Bancos.
Bolaños recordó que entre 1997 y el 2001, siete bancos quebraron en Nicaragua de forma fraudulenta.
U$100 MILLONES MÁS
Los depósitos del Sistema Financiero de Nicaragua se incrementaron en 100 millones de dólares, entre el 31 de diciembre al primero de marzo, confirmó el Superintendente por la Ley, Alfonso Llanes. Los depósitos totales superan hoy los 26,500 millones de córdobas.