- Su pasión por el arte y la cultura ha trascendido La Gran Sultana. Es arquitecto, promotor cultural, escritor, ensayista, pintor y restaurador
de las coloniales casas de Granada
Emilio ZambranaCORRESPONSAL/GRANADA
De acuerdo con el destacado polígrafo y Premio Nacional Rubén Darío 2003, Jorge Eduardo Arellano, el arquitecto Fernando López Gutiérrez “es un granadino a tiempo completo” por sus constantes actividades culturales y sociales, en favor de su “matria”, como llamó a La Gran Sultana, Pablo Antonio Cuadra.
Ha sido una constante desde su juventud, involucrarse en actividades y grupos de trabajo en función de las labores sociales y culturales. Arquitecto, promotor cultural, restaurador de las coloniales casas de Granada; de joven fue activista político, escritor, ensayista, pintor, grabadista, ahora nos muestra una nueva faceta en su constante devenir: el de poeta.
Parecen muchos títulos, pero en la realidad Fernando, conocido cariñosamente como “Chinano”, es un personaje de la ciudad, como lo es sin duda alguna su padre, Fernando “El Cabo” López Miranda, el único pendolista en Nicaragua y, de su madre ya fallecida, Rosa Gutiérrez de López, quien fuese una reconocida dirigente comunitaria.
Y ciertamente ese quehacer lo coloca como uno de los pocos granadinos polifacéticos y auténticos servidores públicos en materia cultural y social.
SU PRIMEROS ENCUENTROS
Residió en San Francisco, California (1973-1974), donde desarrolló actividades culturales, llegando a ser vicepresidente del Latin Heritage Club, que era la organización de los estudiantes latinos de Jefferson High School en Daly City.
Luego en Granada, Nicaragua, como presidente de la directiva del Instituto Nacional de Oriente en el año del centenario (1974), después como directivo del Consejo Estudiantil de Secundaria (CES).
Organizó la primera semana cultural realizada a nivel nacional, que reunió en ese entonces a lo más selecto y representativo de la intelectualidad nicaragüense. Escritores como José Coronel Urtecho, Pablo Antonio Cuadra, Ernesto Cardenal, Fernando Silva y también religiosos como el Cardenal Miguel Obando y Bravo, en aquel entonces Obispo de Managua.
En su amplia labor profesional ha desarrollado proyectos de rescate de la arquitectura colonial y neoclásica granadina, mediante levantamientos de edificios emblemáticos-simbólicos como el antiguo Hospital San Juan de Dios, la Casa de los Leones, el Palacio Episcopal, la Casa Zampieri, entre otros, y actualmente realiza trabajos de diseño, restauración y remodelación, como el de la famosa casa del intelectual Enrique “Quico” Fernández Morales.
Durante 1987 fue vicepresidente del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, filial Granada, instancia de promoción cultural que renace en La Gran Sultana y en la que participan reconocidos intelectuales de la ciudad.
Entre 1995 y 1999 fue secretario general del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica (INCH), durante la presidencia interina del doctor Enrique Peña Hernández, y bajo la presidencia del doctor Alejandro Serrano Caldera y Pedro Javier Solís.
“Chinano” ha representado al INCH-Nicaragua en encuentros centroamericanos de institutos de Cultura Hispánica.
TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN
El poeta Fernando López Gutiérrez ha realizado múltiples investigaciones sobre la historia y la arquitectura de la ciudad, las que han sido publicadas en revistas, diarios, suplementos y libros a nivel nacional. Comparte con el escritor Jimmy Avilés la publicación del libro: Historia y arquitectura de Granada. También ha compartido textos sobre Granada con Carlos Cuadra Pasos, Pablo Antonio Cuadra (q.e.p.d.) y Pedro Javier Solís en el libro: Granada, que contiene fotografías de la ciudad tomadas por la reconocida fotógrafa nicaragüense Roxana Lacayo.
Desde el Centro de Investigaciones Culturales Francisco Pérez Estrada, fundado en 1988, junto con Jimmy Avilés y “Pepe” Prego, ha desarrollado diversos estudios sobre la problemática sociocultural de Granada.
Ha viajado por distintos países de América Latina y Europa en labores culturales, y recientemente fue elegido vicecoordinador de la Red Centroamericana de Promoción del Patrimonio Cultural, que procura la puesta en valor de los bienes patrimoniales e identidades culturales de sitios, ciudades y emplazamientos de la región centroamericana para insertarlos en una dinámica de aprovechar sus recursos potenciales para aportar a un mejoramiento de las condiciones de sus habitantes, promoviendo el turismo, vinculado fundamentalmente a la cultura.
Actualmente trabaja en la Casa de los Tres Mundos, donde desarrolla una labor de promoción cultural muy importante por el enlace con los artistas y creadores nacionales y extranjeros que llegan a Granada, a manifestar y compartir sus creaciones artísticas.
“Chinamo” está casado con María Cecilia Bravo, conocida cariñosamente como “La Negra”, quien es hija de Carlos A. Bravo.
Ha procreado cinco hijos: Carlos Fernando, León David, María Alejandra, María Fernanda y Rafael Alberto. Tiene dos nietos.