Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELÍ
Entre las 35 mujeres que guardan prisión en el Sistema Penitenciario Regional Puertas de la Esperanza, resalta la figura de Francisca Lissette Villavicencio Olivas, quien tiene ocho meses de embarazo y ha podido sobrevivir a las dificultades de la cárcel y los problemas de salud causados por su preñez.
Ella está condenada a siete años de prisión, junto a su madre Gloria María y su hermana Johana, por tráfico de drogas.
Mientras las reclusas de Puertas de la Esperanza, conocido como “La Chácara”, celebraban el Día Internacional de la Mujer, el lunes, Francisca Lissette, de 23 años, lloraba al recordar a sus cuatro hijos residentes en la ciudad de Ocotal.
“Quiero estar con mis cuatro hijos y además no quiero parir aquí en la celda, esto es violatorio a los derechos humanos”, exclamó entre lágrimas la joven prisionera y embarazada.
RECHAZO
Dijo que las autoridades judiciales y la Fiscalía departamental de Nueva Segovia, en varias ocasiones le han rechazado la solicitud de libertad por su estado de embarazo. “Para los pobres no hay respeto a los derechos humanos”, comentó tras indicar que grandes traficantes de drogas han sido puestos en libertad, antes de cumplir su condena.
“Yo me pregunto: ¿dónde están los organismos de derechos humanos? Soy una mujer embarazada que no tengo por qué estar en una cárcel que carece de condiciones”, declaró Francisca Lissette.
Ella comparte la misma celda con su madre Gloria María Olivas y su hermana menor, Johanna.
“Primero caí yo en el 2001 y después mi mamá y mi hermana, a pesar de su embarazo”, relata Johanna.
Francisca Lissette dice que, como toda mujer embarazada, necesita “muchas atenciones para que mi parto sea normal, pero aquí en la cárcel no hay condiciones”.
La doctora Alma Pino Irías, juez de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria, dijo que el juez de la causa sabrá qué debe hacer, porque la joven embarazada no puede dar a luz en la cárcel.